RECOPILACIÓN DE MIS ARTÍCULOS

EN QUE MENCIONO A

PUERTO PLATA

 

 


PROLOGO

 

He querido hacer una recopilación de todos mis artículo en que menciono a mi pueblo Puerto Plata, con la idea de poderlos encontrar más fácilmente.  En algunos simplemente sale el nombre o hay alguna referencia circunstancial.  Otros son de personajes que recuerdo y como los recuerdo.

Todos han sido publicados en mi pagina web (www.luis.arthur.net) y desde el 15 Abril del 2005 simultáneamente en mi blog (www.luisharthur.blogspot.com ).

En Cafebambu.com desde el 21 de Noviembre 2003, Clave Digital.com, desde el 8 de Mayo 2005 hasta cuando empecé en el periódico El Caribe, el 16 Octubre 2006 y Livio.com en su resumen diario continuamente desde el 19 Diciembre 2005.

A principio escribía cuando se me antojaba, luego de jubilarme y tener más tiempo y compromisos con Cafebambu.com y simultáneamente con Clave Digital.com, lo hacía semanalmente y cuando empecé en El Caribe, con una columna diaria de lunes a sábado, tuve que limitarme al espacio disponible que era pequeño, unas 380 palabras, lo cual me forzó a aprender a sintetizar ideas y resumir conceptos.

Debo confesar que al tener que disciplinarme salí ganado, pues los artículos pequeños son más leídos debido al poco tiempo que cada uno tiene.  No en balde dice el refrán “que lo que es bueno y breve es doblemente bueno”, sin con ello querer decir que mis artículos sean buenos.

Al dejar de escribir en tan prestigioso periódico el 3 de Junio del 2008, lo seguí haciendo a diario en mi página Web donde pueden verse todos mis artículos (www.luis.arthur.net), y en mi Blog (www.luisharthur.blogspot.com), y en livio.com que me hace el favor de publicarme en su importante resumen diario los 6 días de de la semana en que mando colaboración.

Tengo escritos varios artículos más que se irán publicando en el futuro sobre mi infancia en Puerto Plata.  En alguno de ellos desarrollo la idea de que cada pueblo es percibido de distinta forma por cada uno que lo conoce, dependiendo de la época, la clase social, los gustos y el temperamento, por lo que esos artículos se titulan “Mi Puerto Plata”, porque absolutamente nadie excepto yo es dueño de ese pueblo virtual si se quiere.  Cada quien tiene el suyo, y dentro de sí lo puede catalogar como desee, bueno, malo, antipático, hermoso, soñador, limitante, etc.

Sin discutir la transformación material, económica y poblacional que todo pueblo sufre cada día, yo, desde lejos, añoro Mi Puerto Plata, que se detuvo cuando en 1953 salí de él y por 10 años más volví cada vez por menos tiempo, su gente de entonces, los amigos ya viejos y la mayoría idos, las costumbres, el respeto…   Es posible que sean cosas de viejos, pero cada uno de nosotros con el paso del tiempo generalmente pensará así y añorará lo ya ido, lo que sólo vive en su recuerdo, que es su tesoro inalienable.

 

Espero que lo disfruten.

 

Gracias.

 

                                                                   El Autor

 

 

 

 


INDICE

 

1

Los Apagones – Cuentos tristes de antes y ahora

21/XI/2003

2

Cuentos de antes y ahora - ¿Cobra demás la CDE?

28/XI/2003

3

40 Años

29/V/2005

4

Lenguaje de Carretero

11/VI/2005

5

Para Llevar

7/V/2006

6

Long Beach

7/VIII/2006

7

La Fuente de la Juventud

4/IX/2006

8

Mi Abuelo

14/XII/2006

9

Destrucción Irracional

18/XII/2006

10

Memento Homo

19/XII/2006

11

Documento Auténtico

21/XII/2006

12

Correo I

7/I/2007

13

Remembranza

10/V/2007

14

Montecristi

13/IV/2007

15

Declamar

16/IV/2007

16

El Club I

17/IV/2007

17

Semana Santa

18/IV/2007

18

El Club II

19/IV/2007

19

Viejos Amigos

20/IV/2007

20

Feluchidad

23/IV/2007

21

Isabel de Torres

24/IV/2007

22

Cascos Musicales

23/V/2007

23

Saqueo de Troya

4/VI/2007

24

Auditoría al Metro

7/VI/2007

25

Minengo I

11/VII/2007

26

Minengo II

12/VII/2007

27

Buquí la P

22/VIII/2007

28

Pesadilla Mala

4/IX/2007

29

Mafias

25/IX/2007

30

Malas Costumbres

28/IX/2007

31

Construcciones I

28/XI/2007

32

El Asilo de Puerto Plata

5/X/2007

33

Canción Infantil

7/X/2007

34

Construcciones I

27/XI/2007

35

Construcciones II

28/XI/2007

36

Atlas del Viento I

29/XI/2007

37

Atlas del Viento II

2/XII/2007

38

Vocinglero

28/XII/2007

39

Cosas de Viejo

28/I/2008

40

Un Nuevo Adiós

11/II/2008

41

El Metro Faraónico I

3/III/2008

42

El Metro Faraónico II

4/III/2008

43

44

Como nos Estafan

Masoquistas Votando

12/III/2008

13/III/2008

45

Viejos Amigos

20/IV/2008

46

Privilegio del Voto

15/V/2008

47

Granero I

6/VI/2008

48

Granero II

8/VI/2008

49

La Ciencia Descubre

30/VI/2008

50

51

52

53

54

55

56

57

58

59

60

 

Reminiscencias I

Reminiscencias II

Reminiscencias III

Reminiscencias IV

Reminiscencias V

Reminiscencias VI

Reminiscencias V

Reminiscencias V

Mi Puerto Plata I

Mi Puerto Plata II

Fiesta de Amor

14/IX/2008

14/IX/2008

15/IX/2008

16/IX/2008

17/IX/2008

18/IX/2008

19/IX/2008

20/IX/2008

1/II/2009

2/II/2009

3/II/2009

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                     


 

LOS APAGONES……Cuento triste de República Dominicana!

Luis H. Arthur S. 

Nunca es más negra la noche……que cuando la CDE nos da un apagón”

 

Corría el año de 1955.   El periódico “La Nación” de ese día, 19 de Enero, y las noticias de “La Voz Dominicana”, anunciaban a todo el país que el Generalísimo Doctor Rafael Leonidas Trujillo Molina, Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva, había comprado a la “Stone & Webster”, el negocio de generación y distribución de la energía eléctrica, en un acto patriótico que nos daba el control de nuestro futuro.

 (www.phlaw.com/guides/lg_leyelectricidad_020703.pdf).

Para la época Santo Domingo era un ciudad de unos ciento y pico de mil habitantes.  La Stone & Webster generaba en la orilla del Río Ozama, y al lado del puente Ulises Heureaux, que comunicaba con Villa Duarte.  Era un conglomerado de varias plantas, una de 3000 Kw, otra de 5000 Kw y otra de 7000 Kw, todas a vapor, en la calle La Marina, en un edificio que con modificaciones aun se conserva, y que fue levantado contra el farallón del río.   En la parte arriba, donde muere la Av. España, había un edificio con almacén en la primera planta y oficinas en la segunda.   También estaban las  subestaciones, que a un voltaje de 2400 y 12470 Voltios alimentaban los circuitos  de salida, algunos desde el Timbeque, una parte alta un poco más atrás, donde también estaban los tanques de combustible para las calderas.  Todo esto sigue existiendo modificado.

Recuerdo los circuitos Villa Duarte, el Independencia, el Industrial o Tiradentes, el Mercedes y el Capotillo.

Habían dos líneas de transmisión de 34.5 Kv que iban del Timbeque a San Pedro de Macorís, donde existía una instalación con varios generadores diesel, y la otra hasta Santiago y Puerto Plata, (luego se adicionó otra de 69 Kv desde Arroyo Hondo) donde también existían sendas estaciones generadoras diesel.  Los demás pueblos del país tenían su generación independiente, en la mayoría sólo daban servicio unas cuantas horas durante la noche, y eran servicios municipales.

Trujillo había hecho fallidos intentos por convencer a la Stone & Webster que le vendiera, pero ellos no querían, y trataban de incrementar el consumo de la ciudad, fiando neveras, estufas eléctricas, ventiladores y creo que tostadoras de pan, que cobraban en el recibo mensual en cómodas cuotas.

En vista de la negación, Trujillo “permitió” que los usuarios se robaran la “luz”.

Las autoridades se hacían de la vista gorda ante las reiteradas quejas de los generadores, hasta que al fin, con un convencimiento tan efectivo, y presión política, vendieron sus intereses, y se quedaron con la administración  técnica, y una Administración general de criollos.

A partir de la “nacionalización” del negocio eléctrico,  la Compaña Eléctrica de Santo Domingo pasó a ser la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), y el robo de electricidad fue prácticamente un delito de “lesa patria”.  Sin embargo, no sabemos si es por nuestra naturaleza intrínseca, pero desde que Trujillo abrió la puerta al robo, nunca más se ha podido cerrar.

Un día contaré la singular historia real del señor Knipping, quien fue encargado de la brigada antirrobo y casi le cuesta la vida, tal como la conocí mientras pasaba y él me la completó hace unos años en su oficina.

Yo entré a trabajar en la CDE en Septiembre del 1957.  y desde entonces lo he hecho en otras 3 ocasiones, y como mis actividades están ligadas a la rama eléctrica, siempre me he mantenido más o menos enterado de los avatares de esa empresa.   Hace muchos años escribí varios artículos en el El Listín Diario y en la Revista Ahora, sobre la crisis de la CDE y los apagones.

Los molestosos y desconsiderados apagones, empiezan en firme a la muerte de Trujillo, cuando la misma frustró los planes de expansión, que ya estaban retrasados por la crisis económica derivada del boicot impuesto por la OEA,  por el atentado que Trujillo llevó a cabo contra el presidente Betancourt, de Venezuela.

Esta deseada muerte le abrió un mundo al país.

Como la población y el consumo iban en aumento, y no se instalaban nuevas plantas generadoras, los apagones fueron en aumento.

El Consejo de Estado había logrado que los EE.UU. descongelaran y devolvieran al país 25 millones de dólares que le habían sido retenido a Trujillo durante el boicot económico, originado por el diferencial del precio preferencial de la cuota del azúcar en el mercado americano.

Con este dinero se llamó a licitación internacional, y tras costarle la vida a dos altísimos funcionarios de la CDE, el norteamericano Donovan Hall y al dominicano de origen Alemán, Edmundo Cisek (Julio 1962) quienes en un lamentable accidente dual y por separado se quemaron la misma noche en sendas habitaciones de un hotel en Washington, en un fuego localizado, se otorgó el contrato a la Westinghouse y se instaló eventualmente la planta de 27 Mw, que vino a paliar por un tiempo los apagones.

Recuerdo que en Enero 1963, luego de electo el Profesor Juan Bosch, , fuimos con un grupo a una entrevista con él a una humilde casita de madera en la Carretera Sánchez, con quien conversamos sobre la crisis existente y la que se veía venir.

La historia posterior de la CDE fué siempre la misma.   Desatención económica, incumplimiento de planes de expansión, robos de energía, asalto político a los fondos, imposición de un Plan de Electrificación Rural con sus propios fondos y endeudamientos internacionales.    El resultado no se hizo esperar.    A la hora de las fatídicas reelecciones, se traían  plantas chatarras, tipo jet, de alto mantenimiento, combustible caro, que se usaban y usan en la mayoría de los países para satisfacer picos de demanda, de corta duración, pues aunque el precio de generación es alto, su bajo costo y rápida instalación eran muy apreciados.    Mi amigo César Nicolás Penson, nieto del autor de “Cosas Añejas”, las bautizó como “Plantas Electoreras, que generan kilo Votos”.

Estas soluciones de última hora sirvieron, para paliar los apagones durante algunos meses, para enriquecer a muchos, y a la CDE, para seguir cavando su tumba.

Para el año 1999, la situación parecía incontrolable.     Cada empresa, hotel, negocio y familias de la clase media para arriba, habían tenido que proveerse de plantas de emergencia, para poder ir saliendo adelante, llenando la ciudad de ruido, humo y gases tóxicos, situación que persiste a la fecha.

Llegó la hora y la moda de privatización abarcaba todo.  Los Organismos Internacionales la imponían como la salida maravillosa.   La CDE, en su agonía, no se le veía otra salida.  El gobierno subsidiaba con millones mensuales del presupuesto nacional para mantener precariamente las CDE mal funcionando.

Todos clamábamos por que se pasara al sector privado.   Y se pasó.

Con la ayuda y asesoramiento de expertos de Organismos Internacionales, se dividió la empresa en tres categorías: Una de generación, otra de transmisión y  generación hidroeléctrica y otra de distribución.

La primera y la tercera se enajenaron en “Licitaciones Públicas Internacionales”.

La parte de Generación en múltiples empresas generadoras o IPP.

La parte de distribución en tres partes correspondientes a la geografía nacional Ede-Norte, Ede-Sur y Ede-Éste.

Unión FENOSA, empresa Española, que había estado en el país como asesores de la CDE por unos 10 años y que a pesar de sus lujosos sueldos, no hicieron prácticamente nada positivo, se le asignaron las distribuciones del Norte y Sur.  La del Este le fue otorgada a una empresa norteamericana.

La parte de transmisión y Generación hidroeléctrica siguió perteneciendo al Estado, y ahora se denomina CDEEE (Compañía Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales).

El parque de generación, pues, quedó formado por varias empresas generadoras o IPP, que con sus múltiples plantas tipo jet y diesel habían obtenido contratos generalmente leoninos en el curso de los años, ya que se tenía que negociar en desventaja y con altas comisiones, y que generan a altos costos, por su baja eficiencia y los altos precios de los combustibles que usan.  Otros IPP adquirieron las plantas de vapor de Haina, de Itabo y de Puerto Plata, que estaban en mejores condiciones de ofertar un Kwh más barato.   Pero tuvieron que hacer grandes inversiones para recuperar el parque energético, generalmente convertido en casi chatarra, por el uso abusivo y falta de mantenimiento.

Quizás muchos creían, que al día siguiente de la venta, todo quedaría solucionado, y país parecería un arbolito de navidad!

La recuperación tendría que ser lenta, y la gente se desesperaba.

Había dos tipos de recuperaciones: la técnica y la económica.

La técnica tiene sus soluciones claras y sus plazos bien conocidos, pero depende de la económica, y ésta era la difícil.   Había que encontrar la forma de poder cobrar la energía vendida.   El robo era tan alto que antes de la privatización se había cuantificado en más de un 40%.

Con relación a la energía no perdida, había que distinguir tres vertientes:

1 – Las pérdidas técnicas, correspondientes a líneas, transformadores, etc., las cuales son inevitables aunque si cuantificables y minimizables.

2 – Las no facturadas, la robada, pues no es registrada por medidor alguno; y

3 – Las facturadas que no se cobraban e iban engrosando unas Cuentas por Cobrar que envejecían y eventualmente se borraban, premiando a los deshonestos.

Entre las dos últimas, estaban las instituciones gubernamentales, militares, políticos, y los pobres “padres de familia”, que son la mayoría de la gente humilde, pues al cabo tenían 40 años sin pagar, y papá gobierno era rico.  Tenía todo el dinero del mundo, y si se le acababa sólo tenía que quitárselo a esos ricos explotadores industriales y empresarios, que habían acabado con este país.

Con este discurso de conveniencia, y gobiernos populistas e irresponsables, habíamos llegado a esa miseria energética.

Lógico, siempre hay un grupo de “bobos con P…” que si pagamos,  cubriendo parcialmente los déficits de los que consumían y no pagaban, pues las distribuidoras ahora tenían que honrar las facturas de los generadores, y estos las de los suministradores de  combustible.     Con este panorama y el deseo urgente de llegar al punto de equilibrio, comenzaron a hacerse más comunes los apagones financieros, pues mientras más energía suministraba a barrios pobres, más perdían.   Ya no faltaba capacidad instalada como en otras épocas.

El gobierno hacía poco por controlar las distribuidoras, fueras de palabra que los hechos desmentían,  y hasta les premió con acuerdos de Estado hechos en el país de del beneficiario (¿?).

Poco a poco, con campañas de corte y coacción policial, más personas, a regañadientes, fueron cubriendo sus facturas, que iban en aumento, pues la tarifa tenía fórmula de indexación por precios de combustibles, costo de la divisa, etc.   

En este panorama de quejas, dimes y diretes, amenazas, llegamos hasta finales del año pasado, cuando las malas artes económicas del gobierno de turno, dispararon la divisa a más del doble, de 18 a 36-37 (al día de hoy, 21 Noviembre 2003 está en 41).   Esto implicaba tener que duplicar la tarifa exclusivamente por el costo de la divisa, sin contar con otros factores también variables.    El gobierno se había comprometido a ciertos subsidios para aminorar el impacto en las clases más humildes, que no cubría.    Todo comenzó a deteriorarse nuevamente, hasta que en Septiembre pasado el gobierno premió a Unión FENOSA, re-comprándole todos sus activos en Ede-Sur y Ede-Norte, pagándole incluso por el dinero que ellos debieron traer y el gobierno cacareaba que nunca trajeron, en una operación que tendrá en un futuro que ser analizada y encontrar responsables. (http://cde.gov.do/index2.htm).

El gobierno quiso dar un golpe de impacto ante su impopularidad.   Fue por lana y salió trasquilado.

La gente creía que la fiebre estaba en la sábana.

El 10 de Septiembre pasado, en la madrugada se firmaron los acuerdos de traspaso.  ¡Viva!  Se había mandado a los españoles a volar, y de nuevo la distribución era nuestra….

 

.!YA NO HAY QUE SEGUIR PAGANDO!

 

Los ingresos cayeron unas 20 veces.    Las oficinas recaudadores estaban y siguen vacías.   Nadie en el gobierno se ocupó ni se le ocurrió que debía hacer campaña para que todos supieran que si se había recomprado las EDE’s, ahora había que pagar con más ahínco, para poder ofrecer un mejor servicio.      Octubre y Noviembre han sido meses de luto.     Apagones por falta de petróleo de hasta 22 horas.   El Cibao ha sido el más maltratado.

 

Las IPP’s anunciaron que sus reservas se acababan para el 14 Noviembre.     El futuro era negro. El colapso inminente.   Los que tanto pidieron sacar a Unión FENOSA, ya no estaban tan seguros.  ¡Se les había olvidado el pasado en sólo cuatro años!  

 

El gobierno tuvo que buscar de sus exiguas divisas, 30 millones de dólares para un pago inicial de emergencia el Jueves 12, y tiene que buscar otra partida mayor para estos días.      

 

Hemos añadido al exiguo presupuesto nacional, que no alcanza ni para pagar las rentas de los locales escolares y están botando a los niños a la calle, un nuevo hoyo…! 

El FMI paró sus desembolsos y aun no logran ponerse de acuerdo, pues el gobierno sigue actuando como “chivo sin ley”.  Se compromete a una cosa y hace lo que le viene en gana.

Mientras, las autoridades hacen política, y como dice la Secretaria de Educación y Vice-Presidenta de la República, “nos peleamos para escoger al perdedor”.

Ahora, vista la metida de pata y las exigencias del FMI, quieren vender, no sólo las distribuidoras recompradas, sino también la Transmisión y posiblemente las Hidroeléctricas.  ¡Siempre se puede estar peor!    

Y volverá el burro al río, esta vez sin tiempo para una buena licitación y negociación, que enmiende los errores anteriores.  

¡Dios, te rogamos que no se convierta en arrimar más caña al molino de la corrupción, te lo pedimos, Señor!

Mientras, el país se debate en un solo apagón con la diferencia marcada entre la concesión de Ede-Este, que ha seguido su ritmo de operación y cobros normales, aunque precario, pues el ejemplo cunde.

Hoy, las mismas bandas de siempre, que alteran contadores, que conectan directo, que cuentan con sellos oficiales de medidores (¿?), que tienen tarifas propias, un 25% de lo “ahorrado”, etc., se manejan a sus anchas, pues esto ya es de nosotros y no hay que qué pagar, ni siquiera preocuparse.

El gobierno ya tiene un hoyo más para sumarlo a los bancarios y  al de la deuda!

Y los apagones, que ya casi llegan al medio siglo, seguirán.  Suerte que la tecnología ya en desarrollo nos permitirá en pocos años (no otros 45) a los que si pagamos, generar económicamente nuestra propia energía, y las empresas energéticas con postes, cables y transformadores, serán entes en extinción y cosas del pasado, como lo son los teléfonos alámbricos ante la embestida de los celulares.

Entonces cada cual tendrá que rascarse con sus propias uñas.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 21XI\2003

 


 

CUENTOS DE ANTES Y DE AHORA.  ¿COBRA DEMAS LA CDE?

 Luis H. Arthur S.

“El mal uso y el derroche, tarde o temprano cobran su cuota”

 

Una de mis asignaciones en la Corporación Dominicana de Electricidad, allá por el 1958, era calibrar los medidores de energía totalizadores.    Esto es, aquellos medidores o contadores que registraban la energía generada por los generadores, la que medían la energía enviada a los circuitos y los de las líneas de transmisión que eran dos medidores: uno para la energía enviada a la línea y otro la recibida de la línea desde otros pueblos.

Así, trabajaba en los medidores de Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, La Vega, San Pedro de Macorís y San Cristóbal.

Un día que andaba en esos menesteres en Puerto Plata, mi pueblote origen, fui a visitar a unas señoras hermanas solteras, y la conversación giró hacia lo caro que estaba la electricidad.  

Una de ellas me dice:

“ Tu te imaginas, el recibo de la luz llegó por casi tres pesos, cuando siempre venía de $1.25 a $1.50.  Hemos tenido que poner un “gancho” porque eso es un abuso”.

La casita de ellas era de madera, de unos 100 m2, con plafón sólo en la sala, techo de dos aguas de zinc.  La instalación eléctrica consistía de un “Interruptor Machete” con dos fusibles tipo “tapón”, que se enroscaban y tenían un alambrito de estaño que según el grueso calibraba los amperios, y se fundía para proteger la vivienda, y un tendido de dos alambres de cobre aislado con un compuesto de brea, soportados por taquillas de porcelana, clavadas en las vigas.  En cada habitación había un bajante colgante con un zócalo en la punta y un bombillo, del tipo que ahora se usan en lámparas de mesa, pero sin apagador.  De la misma base bajaba otro alambre trenzado, igual al anterior, de 2 hilos color verde pálido, con forro de hule y algodón y terminado en una “perita”, que servía para encender y apagar la luz.   Generalmente se metía por el mosquitero y se ponía bajo la almohada.  Así se podía encender y apagar la luz estando uno dentro del mosquitero.   Era una maravilla para poder ver y matar los mosquitos que a la media noche se colaban dentro del mosquitero y volvían loco a uno, con sus picadas y su zumbido en las orejas.

Por tanto, esa casita en particular no tenían más que unos 10 bombillos, que generalmente eran de 45 a 60 vatios, y no estaban todos encendidos prácticamente nunca. 

También tenían un pequeño radio, de tubos como eran todos en la época.   La plancha para la ropa era de carbón, igual que el fogón de la cocina  La máquina de coser era portátil de cadeneta, y había que darle vueltas con la mano derecha, mientras con la izquierda se dirigía la costura.   No había ventiladores, se usaban unos de  cartón con palito, que generalmente regala una farmacia, ni bombas, batidoras, etc.   Por cierto, que la forma de hacer una leche batida, un morir soñando o una champola, era tomar una latita de avena Quacker vacía, poner dentro los ingredientes, taparla y sacudirla manualmente por un tiempo prudente.

¡Qué tiempos aquellos!

Miren señoritas, le dije, los medidores marcan el consumo real.  Deben de estar dejando luces encendidas o algo tiene la instalación.  Si quieren mañana les echo una revisada.

Si la lectura no está mal tomada por el lector, eso es lo que hay que pagar.

No, gracias, la instalación está bien.   Le pedimos a tu papá que la revisar, y el vino con Josesito y todo está bien, no hay corto.   Lo que pasa es que son unos abusadores, saben que nosotras vivimos sola y que somos mujeres, y abusan…

Buen, yo no creo que Uds. debían arriesgarse a hacer lo que están haciendo, porque si las encuentran le va a ir mal…y por uno o dos pesitos, no vale la pena.

Ah sí, me dijo una de ellas, yo gano $30 pesitos, de lo cual me quitan el 10% para el Partido Dominicano.  Pero yo tuve que “vender” mi sueldo, y eso me lo reduce más (vender el sueldo era un negocio que tenía la mujer de Trujillo, que le avanzaba un sueldo mensual al empleado público que así lo solicitaba y cuando lo cancelaban, ella se quedaba con el último sueldo,  además cobrarle un porcentaje mensual), me quedan menos $26, y con eso hay que hacer todo, pues tu sabes que yo soy la única que trabaja, y aunque nuestro hermano nos ayuda, pero no alcanza, pues el tiene que pagar casa, y mantener a sus muchos hijos.….

Cierto, pero creo que es mucho riesgo.

Lo más probable amigo lector es que usted se estará riendo, pues si es muy joven nunca vivió aquellos días.     Pero así era la vida, y posiblemente tenía más calidad que la actual.   Mi dieta cuando viajaba era de $5.00 diario, para desayuno, comida, cena y habitación.   Generalmente, me sobraba con mi espíritu ahorrativo.  A otros le alcanzaba hasta para una tercia de ron.

Este anécdota lo traigo a colación, con el fin de dejar claro, que siempre se ha encontrado que la energía es cara, que la CDE en nuestro caso, es una empresa abusadora y que le roba a las personas.   Que tiene medidores malos y los arreglan para hacernos la vida de cuadritos.    Pocos son conscientes de la cruda realidad: que no controlamos nuestro gasto y enfrentado al hecho por la realidad, preferimos despotricar y con ello justificar nuestra deshonestidad.

Cuando un señor le entrega por la mañana a su señora el “diario”, o sea la cantidad finita de dinero que puede, para que ella disponga la comida y los gastos de cada día, sabe que se va a acabar.   La mayoría del pueblo pobre, sigue usando este método de vida.    La señora le puede hacer cuentas de cómo gastó el dinero y comentarle que no le alcanzó para comprar tal o cual cosa, (pollo a $33 la libra, por ejemplo) y el marido va a quedar satisfecho de la explicación aunque le pelee y diga que es una derrochadora, para que algo le quede para su cervecita, etc.

La electricidad y el agua se suponen continuas.  Ahí están, siempre, cada vez que las necesites.  Si enciendes un bombillo, una televisión, la plancha, el calentador, etc. se van a quedar encendidos consumiendo energía hasta que los apagues.    De esa manera, contamos con un suministro infinito, y nosotros somos el límite.   Al cabo del mes, llega el recibo, y vienen los gritos, ayees, arrancada de pelos, maldiciones todas para la CDE, mentadas de madres a los gerentes, administradores, españoles malditos, gobiernos, etc.   Todos son culpables, el medidor, lo tiene arreglado.  Todos menos yo, mi familia y mis sirvientes….   Lo mismo pasa con el agua.  Llaves e inodoros botando agua y fugas por todas partes…

La realidad es que somos un país tercermundista, pobre, con uno de los índices más alto de consumo per cápita (en agua y electricidad), y esto a pesar de los apagones…

Nunca, hasta el mejor de mis conocimientos, la CDE ha arreglado medidores para de esa manera aminorar sus pérdidas y robos.  La compensación a estas lacras se consigue con altas tarifas.

Hasta el 1999, cuando privatizaron la distribución y la generación, los medidores o contadores públicos eran mecánicos, esto es, tenían dentro una cantidad de engranajes, como un reloj, y un motor que giraba en proporción a la corriente que a su través pasara, y unos relojitos que se movían con este mecanismo lo marcaban en Kwh.   Estos medidores tiene una precisión de +- (más menos) 2% cuando nuevos, y hasta un 5- 7% cuando envejecían y sus partes carecían de lubricación.     Esto es, lo mismo podían marcar un poco más que un poco menos del consumo real.  Cada cierto números de años, se quitaban, limpiaban, recalibraban y se montaban nuevamente.

Al instalarlo le ponían un sello inviolable.    Había problemas cuando se encontraba que estos habían sido violados o manipulados.

Los grandes fabricantes de esos medidores, y los que aquí se usaban eran: Sángamo, General Electric y Westinghouse.  Marcas líderes.

Luego del 1999, y dado el avance de la electrónica y los chips computacionales, se hicieron cada vez más populares los medidores digitales.   Estos tienen una ventaja del cielo a la tierra comparados con los mecánicos.  Baste decir que su precisión o fidelidad es de 0.2%, y con todos sus aditamentos externos de transformadores de corriente y de potencial, cuando se requieren, no deben pasar del  0.5%.   Miden una cantidad de parámetros que los mecánicos no pueden, como consumo cada 15 minutos, de energía aparente, real y reactiva, y el voltaje, y si se le añade memoria extra, lo guardan por varios meses.  Pueden ser interrogados (leídos) a control remoto por medio de un pequeño modem, o en otros casos, leerlos desde una camioneta que transita por la calle con interrogación infra-roja o de ondas de radio.   Estos métodos, que se utilizan en los países desarrollados, evitan equivocaciones involuntarias del lector humano.

Como un ejemplo, el edificio de 13 plantas NACO 2000, le pusimos a sus ciento sesentitantos apartamientos medidores electrónico tipo gabinete.  Se hizo el alambrado de control, se conectó a un modem ad-doc y se contrató una línea telefónica.   Una vez al mes, a la medianoche, venía una llamada desde la 8va. Ave. y la 38 calle en New York, y automáticamente esos medidores entregaban su registro a la computadora que los interrogaba.   Se ejecutaban las facturas con los nombres de los inquilinos de cada apartamento, siguiendo la base de datos, todo automáticamente, sin la intervención de nadie, se imprimían, y entonces, alguien los tomaba, los ponía en un sobre, y vía DHL llegaba a manos de los encargados de repartirlos y cobrarlos.

Con la data bajada de cada medidor, se sabía el consumo minuto a minuto.   Se podía determinar cuando estuvo cerrado, por cuantos días, horas y minutos, etc.    Cuando alguien reclamaba, generalmente decía, yo casi no he usado el aire, yo he estado fuera casi todo el mes, etc.   Entonces íbamos con la persona reclamante y le decíamos.  Si, Ud. estuvo fuera de tal fecha a tal fecha. En ese período consumió tantos Kwh, regreso en tal fecha y no apagó el aire por una semana, etc., etc.    Generalmente le dejábamos con la boca abierta, y la cabeza baja, pues le habíamos pescado hablando mentiras.

Esto no quiere decir que no hubiese errores, claro que si, nada humano es perfecto.   A veces se queman parte, o se desconectan alambres, normal o maliciosamente.  Claro, en cada piso teníamos un totalizador y sabíamos que estaba pasando.

En mis 46 años ligado a la electricidad, puedo dar testimonio que nunca mi medidor ha marcado erróneamente, y en los casos personales, o en los muchos que he intervenido con auditorías energéticas, cuando ha habido error de medidor no ha existido problemas para que la CDE o las EDES, lo reconozcan y devuelvan lo cobrado en exceso.

Lo que si he encontrado son muchos deshonestos del otro lado.    Lo peor, es que no se avergüenzan al confesar que se están robando la electricidad, sino que lo hacen como si fuera un gran honor el haberse podido hacer justicia, ante el abuso y el robo a su patrimonio.

Cuando la CDE los encuentra, entonces tienen que pagar lo que a la suplidora le de la gana, aunque ahora hay una Superintendencia que mide y da resoluciones oficiales, en un sentido o el otro.   Dependiendo de quienes estén en el departamento de fraude, este pago podría reducirse sustancialmente, si por la izquierda tu me das tanto y más cuanto. 

En la empresa pública, cada 4 años viene un nuevo incumbente, este barre el cartón y pone fichas nuevas.  Hay que agarrar, rápido y mucho, porque no sabemos cuanto vamos a durar…… Y así va la cadena.   Y ese dinero mal habido, no sabe de la ley de gravedad, y parte de el en vez de bajar, sube.      No son todos, quizás ni la mayoría, pero he vivido muchos años para ver tantas cochinadas, que no me explico cómo no he perdido la fe en los hombres.

La Superintendencia tiene que hilar fino, pues hasta Septiembre eran los defensores del pueblo contra los saqueadores españoles.  Hoy son los defensores del pueblo ante el gobierno que los nombra y que está quebrado.

Esta mañana (27 Nov. 2003) escuche a un muy conocido comentarista de televisión, a quien es muy difícil seguirlo, porque habla, y habla y deriva y se da bombo antes de volver y cae en el tema. Así algo que uno espera escuchar en 5 minutos, en qince va por la mitad.  El caso es que le está llegando un recibo altísimo y pidió a la Superintendencia que le verificara el consumo y el medidor.  Estos señores fueron a la casa y pusieron sus equipos y se marcharon.  El señor llego, le comentaron que habían estado esos señores y como él se iba de viaje ese fin de semana a Miami, y sólo el servicio y los cuidadores quedaban en la casa, él les ordenó, que no prendieran ninguno de los aires, que apagaran los varios calentadores, etc.   En otras palabras que solo mantuvieran unas lucecitas encendida, lo mínimo.   Se fue y volvió el Lunes en la tarde, tres días después.   Los señores de la Superintendencia acababan de retirar los equipos testigos.      El esperaba un informe que le dijeran ¿qué pasó aquí?   No hay casi consumo.  Entonces él le diría lo que hizo, que pidió medición y cambió su patrón de consumo, lo cual necesariamente dañaba el trabajo de otros, que con rapidez le sirvieron, pues con dolo o sin dolo pretendió llevarlos a engaño.   Abría que repetirlo y esta vez con mucha desconfianza.    El lo confesó en su programa de la manera más natural del mundo.  Esa es parte de nuestra tragedia.

Del informe que le mandaron  sólo oí que le ratificaron el promedio mensual de 7 mil Kwh y pico, que desde 2001 o 2002 venía consumiendo.   Tenía que irme al trabajo y apague la TV y por desgracia no alcancé a oír más.  Supongo, sólo por suponer, que comenzó a “hablar” contra la Superintendencia, que ahora no defiende al consumidor sino a la CDE, etc., etc.

Aquí hay tres posibilidades:

1 – Que él tenga toda la razón y no esté consumiendo los 30 mil pesos y pico que implica el consumo de se habló, y que la Superintendencia ahora está parcializada, ante la falta de cobros que acosa a la CDE. 

2 -   Que sus sirvientes no le hicieran el menor de los casos, acostumbrados como están a vivir a lo grande, y prendieran aires, no apagaran los varios calentadores, usaran y olvidaran planchas encendidas,  lo que van a negar hasta en su agonía de muerte; (esta es a mi juicio la más probable)

3 – Que tenga aterrizajes que le estén consumiendo mucha energía  (descarto avería significativa en el medidor, pues el testigo parece marco igual)

Para salir de dudas, hay muchas empresas nacionales que él podría contratar, y que le van a decir la realidad, pues su factura implica unos porcentajes de lo que puedan economizarle al cliente.

Aquí se destaca nuevamente lo que decía más arriba.   Es mejor echarle la culpa a la CDE, que controlar mi consumo, si es que no quiero pagar el costo de ese derroche.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 28\XI\2003

 


 

                

40 AÑOS

 Luis H. Arthur S.

“Venid los Moradores, del campo a la ciudad, entonemos un himno de intenso amor filial…”

 

Mediaba el mes de Agosto del 1963.  Una llamada a las 12 meridiano al 9-4041 del Departamento Eléctrico de la CDE donde en ese momento trabajaba, me hizo devolverme en mi camino a ir a comer a la pensión donde vivía.  Era de la Corporación de Fomento Industrial.  Preguntaron por mí y al identificarme escuche la exclamación de “por fin le encuentro”, “le hemos mandado varios telegramas pues Ud. ha sido becado para estudiar en Monterrey, México y sale en 10 días”.  “Debe presentarse inmediatamente para que traiga los documentos requeridos, conseguirle su pasaporte especial y las visas necesarias”.   “¡Ya Ud. está tarde……!”

Me excusé como pude por haberme mudado de la dirección anterior que di el 3 de Enero cuando hice mi solicitud, y con la grata sorpresa recibida olvidé la comida y me fui directo al edificio del Banco Agrícola en el Malecón donde funcionaba la Corporación de Fomento.

Avisé a mis padres en Puerto Plata y posteriormente me fui a despedir, presenté renuncia y me excuse de no poder dar los 15 días de pre-aviso que es norma  legal, y el 1 de Septiembre salía hacia Monterrey junto a un buen número de otros becados.  Tras pernoctar en Miami del 1 al 2 y en Ciudad México del 2 al 3, el día 4 antes del mediodía hacíamos arribo a esa ciudad que nunca antes había ni oído mencionar y que iba a ser mi morada por los próximos 4 años.  Las clases habían empezado el día primero, así que fue dejar maletas en el dormitorio de Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, mejor conocido por sus siglas TEC, e irnos a inscribir, escoger carrera y recibir la lista de libros, y demás materiales necesarios y los reglamentos por escrito.

El cambio fue brusco.  Costumbres diferentes, distintas comidas a veces picantes, clima inhóspito de 42 grados centígrado, humedad relativa baja en verano y frío y lluvia ligera y constante en el invierno.  Todo diferente a nuestra islita.  Y lo peor, era que ahí no se andaban con juegos.  Se iba a estudiar y al terminar el día se llegaba abarrotado de tareas, que inmancablemente había que entregar en la fecha establecida.  Exámenes cada 4 semanas de rigor fuera de los de sorpresa cada vez que el profesor se antojara.  Había que estudiar a diario y mucho, para estar preparados para cualquier eventualidad.   Quien “tronaba” (quemaba) una materia podía repetirla el semestre próximo, si la volvía a quemar era expulsado automáticamente.

Para mí, que a los 11 día de llegar cumplía 25 años de edad, y había pasado por la disciplina del Instituto Politécnico Loyola de San Cristóbal por 4 años, y luego de graduado había trabajando 5 años, tres aquí y dos en New York, fue menos traumático que para algunos que apenas tenían apenas 17 o 18 años y la leche aun en la boca y nunca habían vivido solos.

Cuando uno camina por terreno desconocido no sabe ni sospecha lo que hay detrás de la próxima curva.   A cada paso el destino le abre nuevas oportunidades que uno ni se podía imaginar.

Monterrey para mí ha sido una bendición.  La mejor de mi vida.  No sólo me proveyó de una carrera que me ha permitido vivir honestamente y sin demasiadas aprensiones económicas, sino que hizo algo mejor todavía, me dio una maravillosa esposa con la que procreé 4 hijos.  Dos varones y dos hembras.     Hijos buenos y muy queridos.  El 16 de Mayo pasado acabamos de cumplir 40 años de feliz matrimonio civil y el 14 de Junio será el aniversario del matrimonio por la iglesia.

Nuestros planes eran casarnos el 9 de Mayo, al año de conocernos, pero debido a la tardanza del permiso requerido del gobierno Mexicano para que un extranjero(a) pueda casarse con un(a) nacional, con plazos perentorios de 30 días, burocráticamente recibidos 4 días antes de su vencimiento y el permiso eclesiástico de República Dominicana para el matrimonio por la iglesia que también fue tardadito, no pudo ser realizado hasta la segunda fecha.  La revolución y posterior invasión americana acababa de empezar y los cheques de las becas dejaron de fluir por varios meses.  Esa primera crisis externa a nosotros fue nuestro regalo de bodas.

Tanto yo como mi esposa Adela, podemos decir que ese tiempo de unión que muchos se encontrarán muy largos y pensarán que debe ser muy aburrido, nos ha pasado sin darnos casi cuenta y con la añoranza de lo rápido que se están yendo.   Con mucho amor, comprensión, respeto mutuo y dedicación exclusiva en todos los aspectos del uno para el otro, el tiempo se hace corto, todos los problemas se resuelven y la felicidad, que no consiste en tener sino en compartir lo que se tenga, se ha hecho plena.

Para colmo de felicidad, además del amor mutuo que el cielo nos ha regalado, nuestros hijos nos han bendecido con 5 nietas y un nieto.

Aunque ya no nos ablandamos al primer hervor, tenemos buena salud  y mejor ánimo, y le damos gracias a Dios por habernos conocido, podido compartir toda una vida y estar aun enamorados.

Mi solicitud de beca era para Alemania, país al que admiraba por su tecnología y tenacidad.   Dios torció mi camino y en algo me contrarió, pero El sabía dónde estaba mi felicidad y donde quedarían mis cenizas.

Siempre recuerdo que en mi pueblo, Puerto Plata, el padre de mi vecino tenía unos libros de poesía que nosotros, adolescentes, solíamos leer y memorizar, y en la playa, al rumor de las olas y los encajes blancos,  mi amigo ya fenecido y yo hacíamos coro “recitando” una que nunca he olvidado sus primeros versos, del poeta mexicano Manuel Gutiérrez Nájera.    Decían así:

 

Para amar una vez, una siquiera;

Yo busco, pecador arrepentido;

A la inocente virgen que me espera

Como cansada tórtola en su nido.

 

No sabe cuándo llamaré a su puerta;

Antes de conocerme, ya me amaba;

Iré muy quedo, le diré: “¡Despierta!”

Y ella contestará: “!Ya te esperaba!”.

………….

 

Hoy día de la Madres, quiero agradecerle a mi esposa Adela Anunciación, la inocente virgen que me esperaba, los 41 años de conocerla y los 40 años de vida matrimonial.

 

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 29\V\2005


 

LENGUAJE DE CARRETERO

Luis H. Arthur S.

Puerto Plata de los 40 y los 50 era un pueblecito con muchas precariedades, no sólo por los inconvenientes de la guerra mundial sino también porque Trujillo entendía que era un pueblo enemigo de su régimen.   Como para darle la razón en el 1949 llega por Luperón la invasión de Cayo Confites y caen, además de los patriotas invasores, muchos puertoplateños que conspiraban y escondían armas.  Entre ellos fueron muertos los hermanos Spignolio y Fernando Cueto y entra en desgracia  Segundo Imbert Barrera, que era Mayor del ejército, jefe de la plaza, quien luego sería apresado y posterior a la muerte de Trujillo, sería asesinado en la Hacienda María por Ramfis y sus compinches, antes de que este saliera definitivamente del país.

El tráfico de buques al puerto de mi pueblo había ido decreciendo para darle vida al de Santo Domingo, recientemente construido por el ingeniero Puertorriqueño Benítez Rexach en la ría del Ozama.  Su ferrocarril fue desmantelado y mudado para el nuevo ingenio azucarero Río Haina.

Aunque la actividad de otrora iba mermando, aun daba trabajo a muchos entre ellos a carreteros, que con una carreta de plataforma de madera ligeramente curvada, dos ruedas grandes y dos palos paralelos para enganchar un mulo, era el medio disponible de transporte de mercancías como los sacos de azúcar, maíz, cacao; las pacas de tabaco y demás artículos que se embarcaban por el muelle.     Ellos cobraban por viaje y carga transportada, por lo que siempre andaban fueteando al pobre mulo y profiriendo todo tipo de malas palabras, para que estos avanzaran.  El látigo magistralmente manejado, reventaba en un chasquido típico, parecido a un disparo.  Ahí escuchamos tantas veces ese lenguaje vulgar, soez, violento y desconsiderado, que en mi pueblo llegó a llamarse “lenguaje de carretero”.

Tanto los padres como los maestros de aquella época, nos corregían nuestro hablar y nos hacían ver lo deleznable e inapropiado que era  no tener un léxico suficiente para poder expresarnos apropiadamente sin tener que usar esos comodines para ocultar nuestras limitaciones y tener que imitar el “lenguaje de carretero”.

Recuerdo en especial a uno que  le decían como sobrenombre “cinco mil”.  Una vez mi padre me contó que ese señor se saco en la lotería nacional $5,000.00 pesos oro.  Debe de haber sido en el gobierno de Horacio Vázquez.  Una vivienda de la época costaba entre $1,000 y $2,000.   Pues bien, ese señor con su dinero se compró un revolver y muchos tiros, se le juntaron cantidad de amigos y entre tiros y parranda en pocos días se quedó sin un centavo, y volvió a su vieja carreta.   Murió con su apodo de 5000.   Lo recuerdo como el más anecdótico y  porque tenía un lenguaje “florido”, escogido, y como si se tratara de una sarta de sardinas, de cangrejos o las cuentas de un rosario, se repetían y repetían las palabras más apropiadas al insulto, al denuesto, al mal gusto.  Constantemente.  Todos los minutos, todas las horas, todos los días, todos los años. Igual hacían todos los demás carreteros y todos los muelleros.   Llegó para mí el momento en que ya no las oía, pues igual que el ruido de las olas del mar, la brisa yodada, el chasquido del fuete o el ruido propio de toda comunidad, pasaban desapercibidos.

Luego viviendo en New York tenía que ir con mi cuñado a retirar de los muelles de Brooklyn plátanos, yuca y demás viandas que éste importaba, también las aprendí en inglés, en ese “slang” que usan los pobres de cultura de cualquier parte.

Volviendo atrás, era la época en que las mujeres eran damas y merecían y exigían, al menos en público, un trato cortés y un lenguaje apropiado, exento de groserías.    Igual pasaba en la escuela, en el hogar, en las relaciones sociales.      Me acostumbré a distinguir entre lo correcto y lo incorrecto.   Cuando uno estaba sólo con los amigos, donde nadie pudiese oírlo, podía  en uno u otro momento aflorar algunas de esas palabrotas, que si eran oídas por oídos extraños, se pedía disculpa avergonzado.    Si eran los padres los que las oían, le mandaban a lavarse la boca y hacer gárgaras con agua de jabón, y el castigo era de rigor.

Muchos dirán que ese obrar dual es hipocresía, doble moral.   Dirán que ahora son tiempos “modernos”, que se trata de actuar “auténticamente”.  Por autenticidad entienden sacar del fondo del cerebro las primeras capas de puro instinto, cuando éramos más animales que personas.

Trataron de enseñarme que en la vida debemos perseguir la perfección.  Tratar de subir, ser mejores, más amables, más corteses, más “gente”    Actuar con más amor hacia todos.  Evitar el camino fácil de descender, arrastrarse por el lodo. Tener principios y superar el primitivismo. Nunca imitar al carretero maldiciente.   

Cuando por casualidad en algún periódico o el sintonizador automático de la TV o del radio cae y se detiene en uno de esos programas, en uno de esos artículos, en que la ignorancia y la falta de un adecuado manejo del lenguaje hace que quienes se dicen ilustrados comentaristas, productores y periodistas, contaminan y degradan el ambiente con su lenguaje vulgar, violento, soez y desconsiderado, pienso en mis años mozos, en aquellos pobres carreteros, que no sabían leer ni escribir e insultaban a su mulo, y siento que estos nuevos carreteros de los medios escritos y electrónicos, son tan infelices como aquellos pobres hombres, y son peores, pues la mayoría ha tenido la oportunidad de cultivarse, muchos tienen cantidad estudios no aprovechados.

Decía El Filosofo del Colmadón, que entre otras definiciones, cultura es lo que queda después que todo lo leído y lo aprendido se olvida.  Es algo así como los pocos gramos de oro que quedan después de desechar las toneladas de tierra que lo contienen.

Aquellos pobres carreteros con lenguaje de violencia insultaban a unos mulos que no les entendían, que no podían defenderse.    Estos nos insultan a todos, hombres, mujeres y niños con su lenguaje soez y violento.  Nos degradan como país.   Dan la impresión de tener muy mala memoria y haber nacido por generación espontánea.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 11\VI\2005


 

PARA LLORAR

Ing. Luis H. Arthur S.

El Presidente de una parte de los dominicanos, en abierta campaña proselitista, dijo ayer en mi pueblo, Puerto Plata, que: “si los buenos dominicanos no incursionan en la política, "fuerzas oscuras" podrían apoderarse nuevamente de las instituciones públicas en perjuicio de las grandes mayorías.” “Fernández entiende que es tiempo de que personas comprometidas con el desarrollo del país se sumen al proyecto de nación, para evitar que volvamos "al atropello"; a la arrogancia, a la petulancia y a la ineptitud que reinó en el pasado reciente". (Diario Libre)

Por otro lado, “El Director General de Aduanas dijo que la crisis y el elevado costo del servicio eléctrico afectará a los sectores productivos con miras a la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio…  y para ponerle la tapa al pomo: “El país quedó muy mal parado en cuanto a la calidad de las escuelas públicas, donde ostenta el último lugar (115), en cuanto a la calidad de sus instituciones científicas (113), en cuanto a la calidad de su sistema educativo en general (111) y, en particular, en cuanto a la formación en matemáticas y ciencias (113) (Clave Digital).

En días pasado “Boca de Chivo”, haciéndose eco de la denuncia popular en forma de humor, en una de sus magistrales caricaturas le pregunta al Presidente el por qué viaja tanto.   La respuesta es que a él le gusta mucho leer y aquí nunca hay luz.  Tenemos un presidente que lee, que habla bonito y pregona que la educación es la base primaria del desarrollo, y el año pasado cercena el raquítico presupuesto de educación con transferencia a otros departamentos de la administración pública, sancionado por ese congreso que él dice se convierte en “muro de contención”.  El resultado es que ya no podemos seguir cayendo más pues estamos en el fondo según "Global Information Technology Report 2005-2006”   No hablemos del reporte de País Fallido, pues tendríamos que llorar.

Según la declaración del Presidente, existen personas comprometidas con el desarrollo del país, y por tanto hay personas no comprometidas (los políticos por ejemplo), y exhorta a las primeras a que se sumen al proyecto de nación.    Yo me pregunto: ¿Cuál proyecto de nación”   ¿Alguien lo ha visto?    Si el Señor Presidente se refiere a su plan personal y partidario de gobierno que hace dos años se nos ofertó si lo elegíamos y el que ratificó en su discurso ante la Asamblea Nacional al tomar posesión del cargo, yo tendría que concluir que hasta ahora la mayoría ha sido sueño de opio, como se decía en mi infancia cuando desconocíamos que era eso.

Nos sigue diciendo:para evitar que volvamos "al atropello"; a la arrogancia, a la petulancia y a la ineptitud que reinó en el pasado reciente.   Bueno sería que eso no se hubiese repetido, pero ¿que fue la imposición de un metro subterráneo, carísimo, con grandes y productivos movimientos de tierra, en tiempos de precampaña?   Metro que va a necesitar electricidad para moverse, para iluminación y ventilación permanentes, drenaje inmenso en tiempos de tormentas, con petróleo a precios altos y en alza cada día,  y en un país amenazado por la quiebra cuando entre en vigencia el RD-CAFTA y con la poca electricidad que tenemos y sus altos precios, tal y como dice el Director de Aduanas.

Promesa de solución eléctrica incumplida que cada día se agrava más, por falta voluntad política para deshacer su propio entuerto que no salió bien.

Esperemos con fe que Bahía de las Águilas no se convierta en algo similar al famoso metro subterráneo, (¿intercambio de trenes por bahía?) que su propio ejecutor declara que está en peligro por los altos precios del petróleo.  Que nos va a endeudar tanto, como hizo a Puerto Rico, que lleva varios días paralizado y en quiebra porque el presupuesto no le alcanza, aun con los EE.UU. respaldándoles.

Hoy el gobierno malgasta en una campaña política estúpida, desgastante, una cantidad increíble de dinero, habiendo tantas necesidades perentorias.   Como cuando el jefe de la casa se va de parranda y se olvida de la comida, la escuela y las demás necesidades de su familia.   Ojalá estos políticos hoy en la “papa”, se acordaran de como tenían que estirar los centavos que ganaban, para poder seguir viviendo.    Claro, me refiero al pasado.  No sólo Leidsa hace millonarios.

La pena es que los Dominicanos permitamos que con el dinero de nuestros impuestos se hagan tantas travesuras y mantengan postergado el desarrollo y el crecimiento de las personas y el país.    Quiera Dios que esas personas por las que el Presidente aboga, si se metan, pero que no sea a políticos habla bonito, sino a ciudadanos conscientes y responsables.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 7\V\2006

 


 

LONG BEACH

Luis H. Arthur  S.

La playa de Long Beach, moteando la de California, fue durante muchos años, la playa de los puertoplateños y de los cibaeños, que venían de pasadía y a vacacionar a los  “bungalow” que el Sr. Luis Pelegrín, promotor visionario había construido y alquilaba, sobretodo en los meses de Junio, Julio y Agosto.  Los domingos durante todo el año había fiesta de pasadía con la Orquesta Maravilla “maravilla de las orquestas”, como la anunciaban, dirigida por Manuel Severino, padre de Jorge, pintor y Manuel, periodista recientemente fenecido.   El salón de fiesta de dos pisos, se llenaba.   Posteriormente se construyó otro salón adicional con una amplia terraza al aire libre.

Esta “la fiesta del bote” se transmitía por la estación HI9T en onda larga y HI9U en los 49 metros de onda corta, pues Luis Pelegrín también era propietario de la única estación de radio local y una de las pocas nacionales.

Domingos y días festivos una guagua con su caja de madera como hasta hace poco teníamos, daba viajes constantes a la ciudad y por solo 10 centavos por persona te podía llevar y traer los 3 Km. si es que no querías caminar.    La playa era hermosa, de un mar tranquilo y una arena dorada que en pendiente suave y continua llegaba hasta la hilera de copiosos uveros y hasta las carretera que ahí formaba un lazo para retornar por la misma entrada, y las instalaciones antes descritas.    Muchas familias que no querían o podían bailar y fiestar, se acomodaban en la playa bajo una de estas matas que regalaban una sombra acogedora, con la comida cocinada que traían de sus casas, generalmente un locrio de pollo y espaguetis, refrescos y postre.  Todos se divertían sobre todo los muchachos y muchachas, corríamos, nadábamos, nos quemábamos al sol y hasta tomábamos un paseo en una de las muchas yolas de remos por otros 10 centavos.    No había radios portátiles por lo que la bulla era solo la de las personas.   Para cambiarse de ropa existía una batería de 24 casetas de madera con ducha para quitarse el agua de sal, clavos para colgar la ropa y candado en la puerta.  Se pagaba 10 centavos por persona y la tomábamos por grupo y la  manteníamos durante las horas que quisiéramos.   La primera mitad de las instalaciones eran para hombres y la segunda para mujeres, aunque a veces esto disposición se cambiaba, pero nunca se intercalaban por aquello de que en las divisiones de madera podían haber rendijas…

La parte oeste de la playa era pedregosa, pues un banco de arena y piedras pequeñas (cascajo) y medianas se introducía en el agua, hacia las piedras o islotes donde actualmente está una estatua de Neptuno.   La parte este de la playa era aun más amplia, y ahí desembocaba un caño de algún venero y de las aguas acumuladas por la lluvias.    Si uno caminaba en esa dirección llegaba en una sucesión continua de bellas playas hasta Boca Nueva, un asentamiento del ingenio Monte Llano, que aun existe pasando Playa Dorada y el río Muñoz.

Por el 1947 Trujillo dispuso la construcción del aeropuerto paralelo a la entrada a Long Beach cuya pista terminaba  en la playa a unos 500 o 600 metros de ésta hacia el este.   Tuvieron la peregrina idea de tomar grandes cantidades del cascajo antes mencionado que servía de dique de contención a la corriente marina que va de oeste a este y la playa empezó a desaparecer, en un deterioro continuo e irreversible.   Al paso de varios años los uveros quedaron con la raíz afuera y se fueron cayendo, y las marejadas intensas amenazaron el camino y las instalaciones antes descritas y hubo que hacerle un muro de contención, que año tras año debía ser  reparado o reemplazado por la ferocidad con que el mar lo envestía.    Luego cuando Balaguer construyó el malecón, este muro fue reforzado, mejor construido y desde entonces se mantiene.  

Aquella nuestra playa, ya no era visitada porque sus aguas no eran tranquilas y mucha de su arena había desaparecido dejando cascajo residual bajo las aguas.  Parecía como si hubiésemos trasplantado un pedazo del mar Caribe.

Lo mismo pasó hace más de una década, cuando en Playa Dorada el Hotel Jacktar dinamitó los bancos de corales frente a sus instalaciones, el mar penetró en el Euro Hotel un kilómetro más al este, llegando a inundar el comedor.  Hubo que construir un acantilado de cemento y piedra que aun puede observarse, y si lo quitan se va medio hotel.

Son acciones de los humanos pensadas con los pies.

La prensa nos trae la noticia que se está inaugurando nuevamente la playa de Long Beach.   Han traído cerca de 500,000 toneladas de arena de un banco frente a Río San Juan que dicen tiene 2 millones.        

Tengo la esperanza de que en Long Beach se hayan vuelto a poner el antiguo muro natural de cascajo para evitar que las corrientes se lleven nuevamente las arenas traídas, pues de lo contrario, será sólo un trabajo inútil y de relumbrón y una burla a la esperanza y al recuerdo de un pueblo.    También que hayan tenido el debido respeto para que al extraerle a un banco de arena el 25%,  no ocasionen que playas arriba de la corriente, pase lo mismo que en Long Beach y Euro Hotel.    Me asalta la incertidumbre, pues el Secretario de Turismo, ante la queja y manifestación de los Riosanjuaneros, que ya ha causado varios muertos,  no habló de estudios, corrientes marinas e impacto ambiental, avalados con los currículum de gente capacitada.  Habló de un simple barco de alquiler que supongo dispuesto a cualquier tipo de negocio.   Contestó como político y además amenazó al Síndico con hacerle juicio partidario por marchar e identificarse con su comunidad, protegiendo sus intereses, su belleza y su futuro, ante algo que luce estarse haciendo como todo en este gobierno, porque a “mi me da la gana”.   Una vez más nos dan la razón a los que decimos que para estar en un partido, primero hay que quitarse el cerebro, olvidarse de principios, ideas, razones y lealtades, pues la única lealtad permitida es hacia el partido y sus jerarcas de turno, no importa si es bueno o malo.    A ese Síndico, electo por su pueblo, le endilgan haber cometido el peor de los delitos el de lesa-partido, mucho peor que el de lesa-patria que a diario ellos comenten.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 7\VIII\2006

 

 


 

LA FUENTE DE LA JUVENTUD

Luis H. Arthur S.  

El puerto de Puerto Plata es una pequeña ensenada entre Punta Cafemba al oeste y Punta Fortaleza en el este.  Anteriormente era más grande y bello, pues la playa y sus olas llegaban hasta la calle La Marina, y una pasarela como de un metro de ancho de tablitas separadas, te permitía transitar como por una calzada con el agua bajo tus pies en marea alta, pero en sucesivos dragados, el primero del que fui testigo en 1946 hecho por el Ingeniero Puertorriqueño Benítez Rexach, rellenaron unos 200 metros bahía adentro, en su parte este y el segundo, por los años 70, rellenó la parte que faltaba, toda Playa Oeste y la desembocadura del Río San Marcos.

Coincidiendo con el primer dragado también se hizo el acueducto de la ciudad trayendo el agua desde el Río Sosúa, pues las fuentes de siempre del Violón y el Violoncito, dos presas de toma enclavadas en la falda de la montaña Isabel de Torres en pequeños arroyuelos, ya no daban a basto al consumo de la ciudad.

¡Era la época feliz de la niñez y la adolescencia!  Nuestras principales preocupaciones eran jugar, divertirnos y crecer.   ¡Vaya paradoja!   Teníamos una ciudad pequeñita, manuable, quizás de 10 a 12  mil habitantes, donde la necesidad económica era el factor común de todas las familias.   La ciudad contaba con unos 7 o 10 carros privados y unos 4 públicos que viajaban a Santiago y Santo Domingo y cobraban $1.50 y $5.00 respectivamente.

La playa, ese inmenso recurso inagotable era nuestro regalo celestial.   Para unos era de disfrute diario.  Para otros de goce intensivo durante las vacaciones escolares de las dos únicas escuelas existentes.  La “José Dubeau” para niños y la “Antera Mota” para niñas.

 

Originalmente la ciudad se había desarrollado aledaña al puerto y a la fortaleza que precisamente estaba en Punta Fortaleza como elevada ciudadela o castillo amurallado cuidando al puerto y la ciudad, con su batería de cañones.  Incluía un gran Faro para guiar la navegación, hoy restaurado, y su Caseta del Vigía, que anunciaba los movimientos de las embarcaciones con campana y un pequeño mástil con tres palos cruzados donde se colgaban señales informativas.

En la parte este de esta punta estaba el Matadero Municipal y unos 100 metros hacia el este La “Poza del Castillo”, casi en el traspatio de la casa donde vivió el bardo Juan Lockward que la inmortalizó en su famosa canción.   Esta Poza se conforma en una oquedad natural al pie de un arrecife de coral de superficie brusca e hiriente de unos 2 ó 2.5 metros de alto que le sirve de atalaya a la costa y que se usaba como trampolín para de ahí saltar, siendo este su acceso normal.   Es pequeña de unos 5 ó 6 metros de diámetro y muy segura pues esta rodeada de “bajos” o rocas casi superficiales llenos de erizos.

Al este de la Poza del Castillo se abre la playa que hoy bordea el malecón y que con dos o tres pequeños cabos rocosos, pasa por “Los Castillitos”, el “Coco de Bedú” o “Longbichito”, Long Beach, la “Poza de Alfonso”, “Playa Dorada” hasta Montellano donde está el aeropuerto internacional , unos 12 Km. y sigue…

A unos cuantos metros de la Poza del Castillo y ya sobre la playa, está la Poza de la Tortuga.  Es un pequeño canal azul que desde la misma orilla se abre paso entre los bajos y se interna en el canal abierto que llega al puerto por donde transitan los barcos.    Era la playa por excelencia para los niños, por su limpieza y su libre acceso.   En la primera, se bañaban los mayores y más “tígueres” y se establecían liderazgos y competencias a “panqueadas” limpias, que consistían en zambullirse de cabeza y cuando las piernas quedaban al aire, con un giro brusco golpear con las mismas al adversario.   Por supuesto, una “panqueada” ejecutada con maestría y dominio y recibida de lleno, casi mandaba a uno al hospital o por lo menos fuera del agua a botar el golpe y estar varios días adolorido.   Como el área de la poza era poca y los bañistas muchos, había que estar muy cauteloso para no recibir la patada dirigida a otro, lo cual era lo más común, ya que los más avezados lograban diestramente escabullirse y evitar el golpe.  Uno se bañaba bajo su propio riesgo.

Era poza y deporte para el sexo masculino y no recuerdo ninguna fémina bañándose allí, posiblemente por el riesgo y el recato de la época.

La matanza en el matadero empezaba antes del mediodía.  Estaba construido casi al borde del acantilado.  Por muchos años, fui en mi bicicleta del pueblo arriba donde vivía a eso de las 3:00 pm a comprar tripa de vaca, la cual despachaban envuelta como paquete de soga, rotándola con una mano sobre la otra abierta y anudándola por la mitad.    Era el complemento de alimento a mi perra Nuni y por entonces costaba 3 centavos el paquete, que posiblemente estaba cerca de pesar una media libra.

Mientras me surtían el producto, me entretenía viendo desde el acantilado a los tiburones que tras la sangre y los desperdicios que fluían al mar aparecían puntualmente como si tuvieran cita.   Estaban a unos 3 o 4 metros de la orilla, diestramente nadando entre los bajos y piedras que allí se encontraban, en un agua teñida de rojo.

Entre las muchas anécdotas de la época está el de un amigo que un día al meterse en la poza de la Tortuga vio un tiburón casi en la orilla que lo estaba como quien dice esperándole y en su fantasía, fruto de un grandísimo susto, creyó él que hasta le llamaba haciéndole señas, con una gran sonrisa a mandíbulas batientes y pronunciando su nombre: Cuqui. El recuerda que salió del agua más rápido que inmediatamente, casi volando en alas del terror y desde entonces le tomó un respeto reverencial a ese lugar y otros, dominio de esas y otras especies similares.

Otra anécdota es de un amigo de siempre que perdido por demasiados años hemos vuelto a tener contacto por Internet.    Como todo jovencito era bastante exagerado y mentiroso.   Una vez nos contó en la escuela que con algunos “arrestados” (que se atreven, retan el peligro y no tiene miedo) se fue nadando por el canal de la Poza de la Tortuga hasta el canal principal a unos 100 m. de la playa.  Estaba en mar abierto del lado afuera de los rompientes y  dentro de un agua azul que denota su gran profundidad.   Por suerte ese día, siguió Rafaelito relatándonos ante nuestro interés y asombro, llevaba un pequeño cuchillo a la cintura que había tomado de la cocina del hotel de su padre, y  tuvo la experiencia de encontrarse con un tremendo tiburón, posiblemente de los que comían desechos en el matadero,  y ante la embestida de la fiera se vió obligado a entablar lucha cuerpo a cuerpo.  Panqueazos para aquí, panqueazos para allá, golpes certeros hasta lograr que el tiburón huyera despavorido después que él diestramente le asentara una certera puñalada con todo el vigor, la fuerza, la maña y la experiencia de sus 10 ó 12 años de sabiduría.     Todavía recuerdo la risa de todos nosotros ante tan onírica historia, y su aparente enojo por nuestro descreimiento.   Rafaelito, puertoplateño ibero-dominicano, quizás no recuerde esa anécdota, pues tantas “cosas” extremas y extrañas le pasaban que quizás su memoria no sea tan larga.

Al recordar cosas de la niñez, de alguna manera volvemos a ser niños, a recordar cuando el viento nos daba en la cara y la arena se nos metía en los ojos.  Las olas nos golpeaban y hasta tragábamos agua salada que aun no contaminábamos.  Las risas, los cuentos, los retos y miedos, las quemadas de sol, los juegos de pelota, las batallas a pedradas, las subidas y caídas de árboles, el maroteo, las picadas de avispas, el sentarse sobre un hormiguero, el deslizarse en yagüita y ese discurrir de una vida sin problemas, dispuesta al disfrute, y ajena a las realidades que nos rodeaban y que sólo nos limitaban sin que le diéramos mucha mente.  Era la época en que las del sexo opuesto no habían venido a complicar nuestro ser y alterar nuestra química, y eran sólo amigas, consideradas casi como niños, si no fuera por las serias limitaciones que le imponían sus padres.

Al recordar cada cual lo suyo, al recordar yo mi adolescencia, descubro que por un instante vuelvo a ser joven, a tener sueños, a no temer al futuro, pues sólo existe el presente que hay que vivirlo.   A no desconfiar, a  no pensar en la maldad. A tener necesidades puntuales que no trascienden el tiempo.  A transitar descuidadamente por la vida cuidado por nuestro ángel.

Quizás ahí radique la “Fuente de la Juventud” mientras la ciencia pueda reactivar el programa de infancia perdido de la Glándula Pineal.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 4\IX\2006

 


 

MI ABUELO

Luis H. Arthur S.

Corría el año de 1930, terminaba el gobierno de Horacio Vásquez y venían elecciones.  Mi abuelo, Luís Federico Sosa Díaz, renunció a la sindicatura de Puerto Plata, reemplazándolo el vice Sindico Sr. Hilton Nataniel Miller Beard, don Nati.  Mi abuelo iba a terciar como Diputado por Puerto Plata.

Como sabemos Trujillo dio un golpe de estado y se alzó con el poder por 31 años, y a la par que consolidaba su gobierno comenzó el exterminio de todos sus opositores y críticos.

Habían pasado unos meses y    mi madre, casada 4 años antes y quien vivía enfrente, en el Camino Real a escasas dos cuadras del parque central se encontraba en la casa cuando tocaron la puerta. Era un militar joven, bien vestido y de porte marcial, quien luego de saludar pregunto si era la casa del Sr. Luís Sosa.  Ante la respuesta positiva pidió que si por favor se lo llamaba.   Mi abuelo vino y fue correctamente saludado por el militar y le dijo que el General Trujillo le rogaba fuera al Club de Comercio para mantener una entrevista. El contestó: “Dígale a ese señor, que yo no me junto con ladrones y asesinos”.  El militar saludó y se marchó.  Mi madre, que había permanecido junto a mi abuelo le dijo: “Papá, acabas de firmar tu sentencia de muerte”.  El contestó: “Los hombres sólo se mueren una vez”.

Días después mi abuelo a caballo en su finca ganadera de Yásica, se rasguñó una pierna con un alambre de púas oxidado, y se le infecto la herida.

Cuando Trujillo se enteró que guardaba cama, le mando a decir al médico venezolano residente en mi pueblo que lo atendía, que el enfermo no debía levantarse de la cama.

Con la aparente finalidad de recoger la infección en un pequeño tumor que luego se drenaba, como era práctica normal de la época, ordenó al enfermero que le inyectaran 10 cc de trementina en la parte alta del muslo.  Este le dijo que era demasiado y él, mirando hacia abajo dijo: ¡aquí el doctor soy yo!  El tumor resultante le abarcó parte del abdomen.  El dolor era tan desesperante que se levantaba del lecho y se golpeaba contra la pared. Cuando le abrieron el tumor, junto a la pús sanguinolenta se le drenó también la vida.

El 25 de Septiembre, cumpleaños de mi madre, recibía cristiana sepultura. Una muerte cruel y despiadada. El médico se volvió a su tierra.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 14\XII\2006

 


 

DESTRUCCIÓN IRRACIONAL

 Luis H. Arthur S.

Hará par de años regresaba de viaje y una prima me notificó que estaban “remodelando” el Cementerio de Puerto Plata. Iban a conectar la entrada principal con la secundaria, para facilitar la circulación de vehículos.  Los viejos nichos donde tantos antepasados estaban enterrados, algunos con más de un siglo, estorbaban y los iban a demoler.  Cierto que estaban en malas condiciones, con sus muros de ladrillo deteriorados por el tiempo, la lluvia y las raíces de los árboles, dado el abandono ancestral a que han estado sometido. Ignoraban que los monumentos no se remodelan, se reconstruyen.

Me apersoné a los dos días y uno de los cuidadores, quien dijo ser representante del encargado, me notificó que si no sacaba mis muertos iban para la fosa común.   Como genealogista, acostumbrado a visitar cementerios como fuente de datos tanto en mi país como en varios otros, protesté, pero la realidad era que ya tenían destruida parte de los mismos.   Mandé a hacer varios osarios  y una semana después fui con dos primos a sacar los restos de los bisabuelos, tíos y tías y depositarlo en el panteón familiar, donde también descansaban ya los de mi abuelo, abuela y una tía paternos que mi primo había ya mudado.

Por años he estado visitando ese cementerio y viendo el deterioro, la desaparición de tumbas, el saqueo de verjas y de ornamentos y la violación rampante de tumbas.  Es penoso ver como se pierde la historia de un pueblo, de una nación ante la indolencia y mediocridad de nuestras autoridades municipales, que ni siquiera tienen cabal idea del daño tan criminal que están haciendo.

Al terminar el retiro de mis parientes, sin papeles ni actas, vi que nadie había tocado los de muchos prohombres y restauradores como Segundo Imbert, el General Garrido, Fidelio Despradel por mencionar algunos y los de Roderick Arthur, que sin ser pariente, fue el genio carpintero que construyó todas esas casa victorianas y la glorieta de Puerto Plata.  Mi primo Víctor y yo le escribimos un ensayo genealógico.

La tea incendiaria destruye sin rubor.  Hoy quieren revivir y peatonizar el centro histórico de Puerto Plata, mientras las cenizas y lapidas de sus creadores son irrespetuosamente borradas por la ignorancia y la barbarie, alterando el descanso de sus restos. ¡El patrimonio común no se destruye!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 18\XII\2006

 


 

MEMENTO HOMO…

Luis H. Arthur S.

El mayor de mis 11 tíos y tías paternos decidió en 1924 ir a probar suerte a New York.  Esperaba poder llevarse pronto a su esposa y su niño de menos de un año, pero a los pocos meses contrajo una pulmonía y murió el 16 junio de 1924.

Las noticias viajaban lentas y para cuando llegaron ya había sido enterrado en un lote que el casero donde vivía cedió amablemente.

Siendo yo un adolescente curioseando en un viejo armario desvencijado los libros de mi abuelo muerto en 1928, encontré guardadas o quizás escondidas las fotos del funeral.

Pasaron los años.  Los tiempos eran difíciles para todos y nunca nadie pudo visitar su tumba.    Inclusive yo que viví en la pensión con que su viuda y sus hermanas se mantenían, que mantuve siempre una muy buena relación con mi primo, cuando me fui a vivir a New York, no se me ocurrió visitar su tumba.

Hace posiblemente unos 10 o 12 años, mi primo Víctor Arthur invitó a su padre y madre y junto a su esposa se fueron a New York a visitar el colegio ahora museo donde estudió mi abuelo en Chappaqua, N.Y., y a visitar la tumba de su hermano muerto hacía más de 60 años. Llegaron al cementerio en Queens y ya en la oficina, el empleado buscó el registro y el número de la tumba y le leyó los datos que aparecían en la ficha, el nombre del propietario, la fecha y el nombre de la persona enterrada y el hecho que no habían anotaciones de visitas, y en pocos minutos les llevaron directamente al sitio del enterramiento.

Lo increíble es que allí estaba, sin que manos irreverentes y criminales hubiesen molestado el eterno descanso de sus restos. Sin que le hubiese construido otra tumba arriba, aun cuando nadie hubiese pagado el mantenimiento anual.

Para esa fecha ya su viuda y su hijo habían muerto, y como era inhumación directa, de pie, lo más probable es que de sus restos quedara poco, por lo que su hermano menor, que al fin pudo rezar una oración familiar en la tumba de su hermano mayor, allí los dejo y allí permanecerán para siempre.

¡Qué diferencia hay entre los que saben respetar a sus muertos y su derecho a descansar en paz, a los que hacen y deshacen en el cementerio más que centenario de mi pueblo, que en su puerta reza en latín: “Recuerda hombre que polvo eres y en polvo te convertirás”!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 19\XII\2006

 


 

DOCUMENTO AUTÉNTICO

Luis H. Arthur S.

Cuando con la familia en el 1981 vinimos a vivir a México, y tuve que tramitar mi residencia, un proceso muy burocrático, se podía solicitar en Monterrey, pero la otorgaba la Secretaría de Gobernación en Ciudad México.

Tuve que viajar dos veces los 1000 km que nos separan para agilizar el proceso que tomó 6 meses.   Por alguna razón necesité otra acta de nacimiento y ya había agotado las que traje. Pedirla a Puerto Plata por correo era cuestión de dos semanas mínimo.

Se me ocurrió ir al Tecnológico de Monterrey, donde estudié, pues recordaba que casi 20 años atrás había depositado una para mi inscripción, y quizás ellos podían conservar una copia y devolverme el original.  En tal sentido me apersoné al Departamento de Escolar y pedí hablar con el Director, a la sazón el Ing. Garza Junco a quien conocía.   De inmediato me mandaron pasar, nos saludamos y le comenté que venia a causarle una gran molestia.  Le expliqué mi problema y le dije que buscar un expediente tan viejo, no iba a ser fácil.   El Ing. Garza Junco se echó a reír y me dijo, “Luis ¿me das dos minutos para tenerlo en la mano?”.  Tomó el teléfono y pidió el cartapacio de mi record dando mi número de matrícula.   Antes de ese tiempo llegó y tenía yo el acta que él me entregaba con una sonrisa llena de satisfacción y sorna.  Mi agradecimiento y mi admiración fueron expresivos.  Con ella pude resolver la necesidad perentoria que tenia.

Es interesante ver como un gobierno extranjero da legalidad y vigencia a un documento legal auténtico, no importa cuántos años tenga.

En nuestro país(aje), ese documento oficial dura sólo tres meses, sin que nadie se ruborice porque una instancia del gobierno (o una embajada extranjera) desconozca documentos legales y auténticos de otra, que tienen el aval del Estado, y que además requieran ser certificadas, por el mismo emisor (JCE) sin credibilidad.

Actualmente el Libro de Actas de Puerto Plata ya no contiene la mía, pues el maltrato la destruyó y es de antes del 1940. Para renovar pasaporte, que tampoco tiene credibilidad como antes, el acta original depositada ahora no sirve aunque sirvió por 46 años.  Los que están en mi caso tiene que pasar un vía crucis, quedarse sin pasaporte o alimentar la corrupción.  ¡Viva la reelección!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 21\XII\2006

 


 

CORREO (1)

 Luis H. Arthur S.

Parece que mi artículo sobre el Registro Civil ha despertado muchas querellas de personas que ven en esta institución una organización estatal de malhechores sin redención, que falla y dificulta lo básico y necesario para poder tener la nacionalidad dominicana.

He recibido tal aluvión de ellos, que voy a tomarme esta semana para presentar ejemplos escogidos de lo que estamos pasando, como lo ve y sufre la gente, lo harto que están y el deseo ferviente expresado de que cambie radicalmente.

Los nuevos Miembros de la JCE tienen esa labor primordial quizás tan o más importantes que la de supervisar partidos corruptos, que necesitan de DOMINICANOS registrados y ciertos para poder seguir trabajando y tener nación, por ahora con tan poca valía y hogar común de tantos.

Desde Sosia, Puerto Plata:

“Lo triste es que esto no sólo pasa en el registro civil, déjame contarte una experiencia reciente que me hace pensar que el afán del gobierno es solo sacarle el dinero de los bolsillos por cualquier medio a los ciudadanos. Resulta que yo tengo un amigo Norteamericano que desde el 1982 viene al país cada Febrero y en ese año se compró un vehículo que lo deja en mi casa a mi cuido. Año tras año yo le saco la placa para que cuando el vuelva pueda circular. Este año me dicen que el vehículo no aparece en el sistema, que tengo que conseguir una copia del pasaporte de mi amigo. Lo llamo y le digo que me mande copia de su pasaporte, pero ocurre se encontraba en los trámites para sacarlo, resultado, la copia llega después del plazo para sacar la placa. Voy y me dicen que tengo que notarizarla y que el Notario tiene que presentar prueba de que pagó sus impuestos, más cuatro sellos de $40 cada uno. Total para una placa que ya tenía más de 20 años sacándose sin problemas.  4 viajes a la oficina donde se saca, con la consabida pérdida de tiempo por las largas filas.  RD$1,200 de la placa, $400 de recargo por sacarla fuera de tiempo, $160 de los 4 sellos y $300 del notario. Súmale a esto, la rabia y la frustración cada vez que iba a la maldita oficina. Después te cuento la odisea para sacar mi acta de nacimiento que se la habían comido los  ratones”

Mañana seguiremos para que Uds. se edifiquen e identifiquen.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 7\I\2007

 

 


 

REMEMBRANZAS

Luis H. Arthur S.

Recordar el pasado que a uno le tocó vivir en sus múltiples etapas, es de mucha satisfacción porque uno puede aquilatar como el camino elegido me condujo hasta donde hoy me encuentro en un lapso de 7 décadas.   Si hoy estamos aquí y no allá, es porque así quisimos, porque todos somos los arquitectos de nuestro propio destino.  Muchos en el camino nos ayudaron, nos influenciaron para bien o para mal, pero fuimos nosotros y nadie más quienes tomamos la decisión de seguir una ruta, de transitar un camino y de estar donde hoy estamos.

Son experiencias que a mí ya no me sirven, pero que quizás puedan ayudar a alguien a establecer su meta en la vida y encontrar su rumbo, que espero sea de honestidad, moralidad y patriotismo, pues como dice el poema hecho canción: Caminante, no hay camino.  Se hace camino al andar, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

En 1951 cuando termine el 8º curso con la Srta. Guillermina McKenzie, le dije a mi madre que iba a conseguir un empleo, para empezar la vida productiva.  Mi madre me dijo que yo iba a estudiar el bachillerato.  No valieron argumentos míos para hacerla cambiar de opinión.  Empecé el Bachillerato, que interrumpí en 1953 para irme al Politécnico Loyola de San Cristóbal por 4 años.  Luego de trabajar  5, en Santo Domingo y en New York, pude con una beca en el gobierno del profesor Bosch, estudiar en una las más prestigiosas universidades de México.

Le decía a mi esposa en nuestra caminata matutina de hoy, lo mucho que tenia ella que agradecerle a su suegra, que si fue suegra, y yo a mi querida madre, que se empeñó con visión de futuro en que yo fuera más, aunque en esos momentos los recursos apenas bastaban para vivir muy frugalmente.

Comentaba que si yo no hubiese ido a Monterrey, la hubiese conocido y nos hubiésemos casado hace 42 años, a lo mejor ella estaría con otros hijos, quizás en La Paz, de donde era un enamorado de entonces, contando los 5,000 millones de sapos del lago Titicaca y viviendo la experiencia  de Evo.

Ella se enoja y me dice que no me atreva a escribir esto. En algún momento hay que ser desobediente y dar rienda suelta al buen humor y a pensar en otros posibles caminos.  Yo estaría en Puerto Plata, ganando 15 o 20 mil pesos, jugando dominó en chancletas en la playa.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 10\IV\2007

 

 


 

 MONTECRISTI

Luis H. Arthur S.

 Hace unos 8 años estuve en Montecristi en una investigación genealógica en que buscaba datos de mi bisabuela.   Hacía más de 30 años que no visitaba esa ciudad, y al verla, al caminar por sus calles, visitar y ver la gente, quede como transportado al pasado recordando a Puerto Plata.  La de mi infancia.  La llamada Tacita de Plata.

Algún montecristeño se quejó de que el progreso no había llegado a ese sitio.  Encontré pocos turistas, pocos hoteles y ninguno de esos que dicen tener varias estrellas.

Mientras, yo estaba arrobado y pensaba que cuando su deseo  se haga realidad, van a perder su pueblo.   Serán ellos extranjeros y los verdaderos extranjeros serán los que digan hagan y manden.  Llegarán los vicios, los santipankis, la droga masiva.  Los casinos de juego y la prostitución de todo tipo, infantil la más mala porque corrompe la niñez.  Las viviendas y la tierra adquirirán valor, y tantos que hoy pueden comprar, mañana no podrán y sus hijos menos.

El turismo de Puerto Plata ha dado mucho trabajo, generalmente a personas de otros lugares, el pueblo se ha arrabalizado con un crecimiento caótico.  La delincuencia es cada día mayor y los que recordamos otros tiempos, de menos dinero pero de más calidad de vida, ya ni queremos visitarla para que no se nos vaya a superponer la nueva imagen, a la feliz, amable y tranquila que recordamos.  Cuando el Parque Central era el sitio de intercambio de la juventud aquellos Jueves y Domingos de retreta.  Las calles eran silenciosas de mufflers abiertos, de motores a granel que no dan tranquilidad ni tregua.

Puerto Plata se ha trasmutado de la tacita de plata a la de hierro oxidado.

Había pedido que cuando muriera mis cenizas, producto de la incineración, fueran lanzadas desde Isabel de Torres hacia el mar, en la tardecita, cuando la brisa viniera de la montaña hacia la ciudad y el mar.

Hace ya varios años que esa  instrucción fue cambiada.

Puerto Plata es y sigue siendo el sitio de mis amores, pero la de antes, no la de ahora, no en lo que se ha transformado como metamorfosis del progreso sin control reglas ni amabilidad.

Pienso en Montecristi, donde desean algo similar y tienen tanto potencial, que el  “desarrollo” no tardará mucho.

Quiera Dios que ese cambio,  no acabe con lo bueno.

Deben  verse en el espejo de mi pueblo.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 13\IV\2007


 

DECLAMAR

 Luis H. Arthur S.

A mi madre le gustaba mucho recitar y cuando soltera lo hacia en actos, veladas, obras teatrales que se realizaban en el Puerto Plata de antaño, donde había casi tantos pianos como casas. Su maestro fue Don Emilio Prud’Home (1856 – 1932), autor de las letras de nuestro Himno Nacional.  Por su carácter era muy buena para la poesía patriótica y épica, con que se fustigaba la ocupación americana del 1916 al 24.

Yo fui el último de los 4 hijos que mis padres tuvieron y el único varón.  La segunda niña murió antes de cumplir el año de nacida.

Mi hermana mayor fue la que heredó su vena  declamatoria, y en sus tiempos también fue parte del elenco siempre presente en todo acto social.   Era muy buena y fue del grupito de mi pueblo donde descolló el gran Juan Llibre Quintana.

Aun siendo la rabiza, mi madre trató de enseñarme a recitar y ya un día, siendo ya un jovencito, me dijo que yo no tenía la habilidad de darle las entonaciones y el carácter que es requisito necesario para no ser sólo un lector del texto del poema.  Tampoco tengo la habilidad de entonar música, pero esa será otra historia.

No obstante su dura pero correcta crítica a mis dotes declamatorios, yo era el que lo hacía en las muchas serenatas en aquellas noches de brisa suave y yodada, cielo estrellado y calles desiertas, donde una guitarra rompía el mágico silencio de la noche, bajo la ventana o el balcón de la enamorada de alguno del grupo.

La primera poesía que mi madre me enseñó, apenas yo un niñito de pocos años, nunca la he olvidado, distinto a mis hijos que también la aprendieron, nunca la he visto escrita en ningún lado y desconozco su autoría, ojalá alguien lo sepa y me la comunique:

  

El Limpiabotas

Al caer de la tarde se moría,

como se dobla un tallo, el Limpiabotas,

y al mirarlo en su lecho parecía,

una esperanza con las alas rotas.

 

Pálido, débil, en su frente había

como un agonizar de ansias ignotas,

y giraban sus ojos en sombrías

visión de horas oscuras y remotas.

 

Madre, murmuró entonces el moribundo,

con un hilo de voz que fue un sollozo,

arregla mi cajón que fue en el mundo,

mi único amigo, mi mayor consuelo,

voy a lustrar radiante de alborozo,

las botas de los Ángeles del cielo.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 16\IV\2007

 


 

EL CLUB I

Luis H. Arthur S.

En mis años de pubertad existía un club en mi pueblo, que para pertenecer a él no se necesitaba más que muchos méritos, mientras más mejor.  No había categorías ni se pagaba admisión o membrecía.  Tampoco  se tenía “identificación”

Bastaba con ser de la macolla de jóvenes románticos, que no conseguían novia, que no hacían un “levante”.

En aquella época existía   una real separación entre niños y niñas.  ¡Las niñas juegan con las niñas!  ¡Los niños con los niños!   La prédica constante era que a las niñas no se les debía tocar ni con el pétalo de una rosa, pues se les podía manchar su honra para toda la vida…   La vigilancia era extrema y todo era mal visto y resultaba “sospechoso”.

Algunos nos criamos con mucha aprensión hacia las jóvenes que ellas aprovechaban muy bien. ¡Hasta se hacían las difíciles, las inaccesibles! A su vez ellas sentían terror de sus padres y hermanos.   Las únicas tolerantes eran las tías solteronas, que eran siempre las cómplices propiciatorias, quizás por frustración y soledad.

Esta relación de casi un apartheid, casi pecaminosa, creaba grandes tensiones que a esa edad no todos sabíamos manejar adecuadamente.

Cuando a uno le gustaba una joven, empezaba con las vistillas, con las rondas por su casa y las “yucas” en su esquina.   Era el modo de que ella notara que uno estaba interesado.  En cualquier coquetería, gesto o sonrisa, de esas que las mujeres sabían usar como armas para doblegar, creíamos ver, adivinar o imaginar que en ella había una reacción positiva.  El segundo paso consistía en buscar la oportunidad para declarársele, y ahí era donde la puerca torcía el rabo…

Se buscaba actuar a escondidas, en el momento oportuno, con el riesgo del castigo.

La timidez e inexperiencia hacia que el estar cerca de la niña de sus sueños produjera una descarga emocional tan intensa que a uno se le apretaba todo.  Ni la voz le salía.  La memoria lo traicionaba aunque hubiese repetido cientos de veces el dialogo. Se balbuceaban incoherencias. Nada resultaba y se hacia un ridículo tremendo, que iba a ser burla de todos. ¡Ya eras miembro del club de los flojos!

Tiempos de aprender sin maestro, de transitaba por caminos desconocidos de emociones y reacciones.

¡Como ha  cambiado todo!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 17\IV\2007

 


 

SEMANA SANTA I

Luis H. Arthur S.

En la bucólica Puerto Plata de los 40 y parte de los 50, la Semana Santa se celebraba con un espíritu de recogimiento, como en todas las demás ciudades del país. Siempre era igual.
El Jueves y sobre todo el Viernes Santo, eran días en que la radio trasmitía sólo música clásica que además se oía muy bajito. No se podía hablar alto y los juegos de muchachos eran tranquilos, sin correteos y menos gritos. No podíamos jugar pelota, ni a los vaqueros, o a las escondidas. La mirada severa y la actitud pronta al castigo de nuestros mayores, era el freno necesario para no hacerse acreedor de un “vale” para una buena pela el Sábado de Gloria según la magnitud de la travesura o desobediencia, pues en esos dos días, ni siquiera un pescozón se nos daba. Se acumulaban como deuda a vencimiento, y según repicaban a gloria las campanas de la iglesia el Sábado a eso de las 10 de la mañana cuando acababa la Misa, también repicaban las asentaderas con la correa.

El Viernes era el día de frijoles con dulce. En mi casa mi madre preparaba de comida una fuente de huevos fritos con cebolla, una ensalada de papas, pan y casabe.

A los tres hijos nos servían una porción, y todos queríamos que fuera la menor posible, para dejar mucho espacio para el platazo de frijoles con dulce.

Mi madre le ponía batata, pasas y casabe, en vez de galletitas dulces como lo hacen aquí.

Se valía repetir y como siempre sobraba bastante, se guardaba para comer a cada rato y para compartir con la familia, los vecinos y los visitantes

En las casas de entonces siempre había un reloj de pared al que se le daba cuerda cada varios días y que colgaba de un clavo de la pared.  En mi casa era semanal. Era muy importante que estuviese nivelado para que el péndulo operara con un tic tac parejo y el reloj no se parara. El de la casa tenía un pequeña gavetita en la parte baja, donde papá guardaba unos rollitos de alambre de estaño de varios calibres, para poder arreglar los fusibles eléctricos de tapones de la época. También ahí se guardaba un pan de agua del Viernes Santo, para que la comida no nos faltara. Era el pan bendito del Viernes Santo, que se cambiaba, cada año ya deshidratado y frágil.

A partir del repique de gloria, todo era alegría, bulla, juegos, playa, música, fiestas y en la noche había baile formal. ¡Cristo había resucitado!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 18\IV\2007

 


 

EL CLUB II

Luis H. Arthur S.

Pasó el tiempo, y después del difícil primer paso, vino el segundo y todos los demás.   ¡El Club de los Flojos era historia!

Las nuevas experiencias fueron aleccionadoras, hasta que un día quedamos atrapados en la red de la vida y de nuestras artimañas, que ilusos pensábamos eran las dominantes.   De Gavilán a Paloma como dice José José en su canción.

Ahora sólo pervive el recuerdo de aquellos días, la emoción de aquellos encuentros que hoy han cedido el paso a un pragmatismo sin emoción, donde nada hay que adivinar, todo se ofrece con la naturalidad con que se come un dulce o bebe agua.

Los papeles se han invertido, y si antes los jóvenes eran los de la iniciativa, hoy están a la defensiva, tratando de escapar de la cacería inmisericorde con que los asedian.  Ya no hay honra que respetar, sino necesidades que satisfacer.

Arjona le dio nuevo sentido a la palabra reputación. Son otros tiempos quizás peores.

¡Plaga de niñas de 11 años en cinta!  ¿Y sus padres?!...

En aquellos días había un joven que ya iba entrando en edad y por meritos y antigüedad era el Presidente del Club de los Flojos.  Ya había agotado todos sus recursos y estaba bastante desesperado.  Un día fijó sus ojos en una joven foránea y planeó su estrategia.

Desempolvó y releyó su manoseado y viejo libreto -La veo, espero que esté sola y me le acerco. Le digo “hola”.  Ella me contesta “hola”.  Le digo: “¿Cómo estás?”, ella me responde: “muy bien”.  Entonces la abordo en serio y le digo: “mira fulanita, tu me gustas mucho, yo te quiero y deseo que seas mi novia…”   Ella me responde: “bueno”, y todo es alegría, emoción y felicidad.

De tanto repetir el mismo dialogo de tantas veces antes, lo tenía requete memorizado.  Una prima noche se le presenta la ocasión.  Iba sola cruzando el parque. Ni lento ni perezoso se le acerca y le dice: “Hola”, “hola”.  “¿Como estas?”, “bieeen”… La emoción lo embarga, se va acercando el momento, suda, se le aprieta todo… y al mirarla cree advertir en ella como la sombra de una sonrisa burlona, de esas con que tantas veces antes lo habían puesto en ridículo.  Su mente viaja a mayor velocidad que la de la luz y con una desesperación cargada de impotencia, le dice: “Vete a la M”… y se retira, ante el asombro de la joven que no comprende…

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 19\IV\2007

 


 

VIEJOS AMIGOS

Luis H. Arthur S.

Al contestar el teléfono escuché la voz cercana de un pasado lejano.  Un gran amigo de juventud a quien no veía desde hace unos 35 años estaba aquí.

Neuronas dormidas que cobran vida y traen al presente tantos recuerdos queridos y vivencias del pasado.

Hijo de finlandés y maeña, al llegar a mi pueblo contaba con 15 años, hoy 69.   Tenía 3 hermanas menores y dos hermanitos aun niños, pecosos y hermosos.  Rubio, de ojos verdes-azules, igual que su padre de poco hablar.  Su cara de gesto suave era la de un “Giocondo”, si se vale la expresión. La mayor de sus hermanas era linda y de cara menos redonda. Hacia latir de prisa el corazón.  Las otras dos eran niñas bellas.  Hacia un pastel de chocolate para chuparse los dedos y un bebida de arroz que quemaba el gaznate similar al saki.  Afición no común en otros.

No creo que él nunca haya tenido que enamorar a nadie, sólo tenía que dejarse querer.  Era como un osito de peluche que todas querían acariciar y besar.  El se dejó querer muchas veces.  Mi primo, parecido a él pero de ojos marrones, tocaba guitarra y cantaba.  Nunca he entendido la debilidad femenina hacia una guitarra y un cantor, pero puedo atestiguarles que se derretían.   Eran la envidia de nosotros.

Nunca fueron miembros del Club de los Flojos.

Mantuvimos una buena amistad por muchos años, en Puerto Plata y en Santo Domingo, cuando  él y mi primo estudiaban medicina.   ¿Cómo entender esa amistad cuando uno se sabía el contraste?

Llegó el día en que yo tomé mi avión y mi primo y él tomaron otro.  Ellos fueron a hacer residencia y a especializarse en Puerto Rico y nunca volvieron.   Yo a New York, luego a México y de retorno.

En 1964 me escribió  que se casaba y se casó. Conocí su esposa de pasadita por su casa.  Sus 6 hijos nacieron, crecieron y formaron familia.

Hoy la vida nos junta de nuevo.  A su familia la veía de vez en cuando en Jarabacoa.   Su madre aun vive, muy anciana y ya no lo reconoce.

Yo siempre he creído que  a los verdaderos amigos la vida los aparta pero los conserva en un lugar especial, y aunque pasen los años, nos pongamos viejos, siempre seremos los jóvenes aquellos que disfrutábamos plenamente una amistad  desinteresada, de competencia sana.   Hoy soy más joven.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 20\IV\2007

 

 


 

FELUCHIDAD

Luis H. Arthur S.

Ya lo había dicho en mi artículo “Long Beach” escrito el 7 de Agosto 2006, publicado en Clave Digital y en livio.com. (www.luis.arthur.net/publicaciones/Long%20beach.htm). Pero cuando la incapacidad y el interés se mezclan, hay negocio seguro, y aunque las arenas depositadas en la playa de Long Beach, Puerto Plata, no sean totalmente redondas, ruedan y se van, y esto se convierte en una  feluchidad penosa.

Digo incapacidad, porque no basta con llenar nuevamente un saco roto, se vaciará de nuevo y todo se perderá; interés, porque muchos del entorno presionaron para que esto se hiciera.  Aspiraciones legítimas, pero demasiado cercanas, sin  estudios, bien incentivadas.  En poco tiempo todo quedará igual que antes, menos lo gastado y lo embolsado.

Si las cosas que pasan en este país, como estas, no fueran trágicas, serian anecdóticas.

Trágicas por lo decepcionantes, por la estúpida forma de matar esperanza y acabar con expectativas colectivas que flotan en el recuerdo buscando asidero para volver a la realidad. Son obras imperfectas de los santos y no de Dios. Hechas a la “brigandina”.

Negocio, porque muchos lo hicieron; como es la percepción de que todos en el gobierno lo están haciendo.  Unos en grandes y otros mega como el del Metro, o como este de llenar sacos rotos.  ¡Mover tierra!

En lo que nunca se equivocan es en poner su dinero en bolsas agujeradas; son de hule, y se estiran y estiran sin explotar, y pesan tanto… pero pocas veces aplastan al dueño.

La naturaleza no se equivoca.  Cuando algo pasa es por alguna causa, motivo o razón.   Principio de causa-efecto.

Si Long Beach, una vez una playa con arena la perdió, a algo se debió.  No fue por gusto, gana o moda.

Y fue porque le quitaron la barrera que impedía que las corrientes marinas pasaran entre los islotes de piedra existentes y la playa, como ya dije en mi artículo aludido.

Mientras no resuelvan ese y cualquier otro problema similar del que yo no haya sido testigo, seguirá siendo un parcho momentáneo y mal puesto y un gran negocio para los afortunados “de turno”.

¡Deberían dar explicaciones!  Botaron  nuestro dinero.

Mientras, ellos seguirán feluches, nosotros decepcionados y engañados y la playa   sin arena, salvo que actúen ya.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 23\IV\2007

 


 

ISABEL DE TORRES

Por: Luis H. Arthur S.

 

Puerto Plata ciudad bella

Pintoresca cual ninguna,

Es una perla escapada

Del corazón de la espuma.

 

Tu altiva Isabel de Torres

Te vigila con amor,

Es la mimada cautiva

Que besa del mar las orillas

Con acento arrullador.

 

Esta poesía poco conocida es de Don Eugenio Villanueva Astol.

Mi pueblo está asentado al pie de la montaña que desciende hasta el océano Atlántico, y eso la hace una ciudad lomosa.

En tiempos de Balaguer, se le hizo un teleférico como atracción turística que sube hasta su cúspide a unos 720 m, desde donde se ve un panorama bellísimo e imponente.

También se le hizo una carretera por detrás que sirvió en origen para subir materiales, y que generalmente está en pésimas condiciones.

Arriba, además de la Terminal del teleférico, se le hicieron jardines, caminos encementados, escalinatas, fuentes, y algunas   instalaciones comerciales, además de un gran domo sobre el cual se puso un Cristo gigante  con los brazos abiertos y  los antebrazos alzados.

Todo esto fue muy importante para mi pueblo y mejor recibido, pero pasados algunos años, sucedió que la montaña comenzó a tener deslizamientos y una gran parte de su vegetación rodó montaña abajo dejando un pelado, que como cicatriz que aun no sana, ha desmeritado su belleza.

Geólogos consultados dijeron que dado que nuestras montañas por lo general son de origen cálcico, están sujetas a este tipo de deslaves cuando cae mucha agua, pero se agrava y crece la posibilidad si se modifican las condiciones naturales prevalecientes durante siglos.

Cuando hicieron las obras civiles, no fueron cuidadosos con los drenajes naturales que en su tope  tenía y que llevaban las aguas de escurrimiento hasta el centro de la misma y alimentaban arroyos  como el Violón y el Violoncito que por centurias proveyeron de agua a la ciudad pequeña.

Este error aun no se corrige e Isabel de Torres sigue herida y posiblemente se extienda, hasta que autoridades con posibilidad y amor, quieran restaurar drenajes y resolver ignorancias que afectan la belleza de nuestro pueblo,   cicatrizando en verde esa herida.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 24\IV\2007


 

CASCOS MUSICALES

Luis H. Arthur S.

Recordando el Club de los Flojos de aquellos tiempos, me vino a la mente un episodio penoso por demás que le paso a un amigo.

De alguna manera se agenció un caballo hermoso, grande y bañadito, con su crin y rabo peinados y bien cepillados, sus cascos herrados y un andar de paso fino, que al golpear el asfalto de la calle precia emular los cascos musicales  de Santos Chocano.

Esa tarde, bien vestido, con su melena negra “englostorada” que brillaba bajo el sol intenso de las cuatro de la tarde, subido en ese hermoso caballo melao, baja desde su casa y toma por la antigua Calle Comercio para pasarle a su enamorada platónica por el frente de su casa.   Iba por el lado derecho de la calle para permitir el tránsito vía contraria.  Parecía un Napoleón. Erguido, dominante y orgulloso.

Descendiente y homónimo de patricio, pasa por la vivienda de la bien amada y ella no estaba o no sale.   Pero todas las miradas de los transeúntes y los vecinos desde sus galerías se vuelven hacia aquel jinete y su corcel “de cascos musicales”, que su “paso acompasa” con ritmo sonoro.

Iba cual diva por pasarela y sigue sin inmutarse calle abajo, y oh! suerte, tres cuadras más abajo la ve que va hacia la librería.

El mundo se detiene, de no ser por aquel sonar acompasado de los cascos, que quizás ya ni oía silenciados por los fuertes latidos de su corazón, quizás pensaba que iba montado en Pegaso remontando al Olimpo.

Cuando va pasando a su lado, a menos de dos metros, a mala hora al   bendito corcel se le ocurre hacer de las suyas y tras unos fuertes desahogos tronados, deja caer, casi a los pies de la bien amada, sus desechos abundantes y apestosos, que casi la salpican.

En un segundo todo cambió.  La victoria se convierte en derrota, la altivez en humillación, en vergüenza que no termina.  En anécdota que aun 57 años después persiste.

Luego de ese infausto acontecimiento. Su actitud fue esquivarla en la escuela normal mixta y segregada, y perder toda esperanza.  En 1952 se fue a estudiar a otro pueblo y su familia emigró a Santo Domingo.

Mi amigo murió hace poco más de un año. Yo estaba en México. Hoy le recuerdo con respeto como un buen amigo, como un compañero importante del Club de los Flojos.

Que igual que todos buscamos e inventábamos formas de hacernos visibles y encontrar caminos.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 23\V\2007

 

 


 

SAQUEO DE TROYA

Luis H. Arthur S.

Cuando escribí mi artículo sobre las arenas de Long Beach en Puerto Plata, inspirado en un reportaje de El Caribe y mi experiencia vivencial, titulado “!Qué Feluchidad!” alguien me mandó un correo advirtiéndome que tuviese cuidado con ese señor, porque, según él, tenia los “juegos muy pesados”.

La verdad que no imaginaba que tan pesados los tenía hasta que veo en la prensa la denuncia, su aceptación y su reacción al hecho sospechoso que al establecer la densidad habitacional de las costas de la Provincia Altagracia, dividiéndola en 5 Sectores numerados del 1 al 5, al 4 le dio el doble, 70 habitaciones por hectárea, cuando a los otros, similares según el artículo periodístico, le asignó sólo 35.5, mediante la resolución #154-05 del 12 Noviembre 2005 que ahora sale a la luz pública.

Se le señala y él admite que es inversionista de los proyectos ahí desarrollados “Stanza Mare” y “Pueblo Bávaro”, lo cual lo hace parte interesada y esta resolución pudiese convertirse en un vulgar tráfico de influencias y hasta enriquecimiento ilícito.

Esto sería materia para que el fiscal anticorrupción Dr. O. Lister Henríquez investigara y actuara, pero él está convertido en algo así como la Madre Teresa, pidiendo perdón junto con el Consultor Jurídico, el Presidente del Senado y algunos Senadores, para los miembros de la Cámara de Cuentas (CC).  Se olvidan de su papel legal por el que cobran y prefieren éste, el de las componendas amorales de “hoy por ti, mañana por mí”

¿Acaso tienen moralidad los Senadores y Diputados para señalar a nadie con el dedo, por lo que ellos hacen igual o peor?

El Presidente que habla bonito, jefe de la administración pública, ante tantos escándalos nada dice, nada hace, habita el limbo, lo que es muestra más que notoria de que asiente y respalda.   Es el saqueo de Troya.

Vivimos de escándalo en escándalo, se dilapida nuestro dinero.  Se trafica con influencias a lo descarado.  No hay castigo, ni vergüenza para renunciar.

Alguien me decía que a los de la CC, sin apellidos sonoros, la prensa los atacaba más que a los de la JCE, sin dinero para pagar préstamos y elecciones, pero sí para mantener dos niveles de sueldos de lujo, avalados precisamente por la violada  “CC”.

Decía Balaguer que cuando los hambrientos llegan a la mesa del banquete, arrasan.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 4\VI\2007

 

 


 

AUDITORIA AL METRO

Luis H. Arthur S.

En esa conspiración amoral de “hoy por ti mañana por mi”, vendrá muy pronto la hora de que los “Honorables” Jueces de la Cámara de Cuenta, comiencen a pagar en grande ese respaldo que han tenido del sector oficial, tan comprometidos o más que ellos en actos similares y peores.

Pronto vendrá la Auditoria del Metro del león.    En realidad no tengo idea por qué pierden tiempo en vez de irse a los Hoteles de cuarto sector de Bávaro, a descansar, a tener unas semanas de “relax” en esos establecimientos del primer mundo, vedados para el 95% de los dominicanos que no sean jardineros, limpia pisos, pela papas, limpia piscinas y playas, o empleados de segunda de la administración.

¿Para qué perder el tiempo si ya se sabe el resultado?   Ya sabemos que no puede ser otro que el encontrar que ese Metro, increíblemente ha consumido el 10% de lo debido.   Que todos los estudios están hechos y que ellos lo vieron, aun los inexistentes, como vio la directiva del Codia…   Que a medida que cavan en esas antiguas fincas, no caen taludes de arcilla ni brota agua salada, sino caen y brotan morocotas, dólares y euros.

Para algunos, el honor, el pundonor y la conciencia valen más que la vida.   Para  otros esos son defectos que se curan con dinero, sin cirugía plástica.

Necesariamente tiene uno que preguntarse si eso es lo que deseamos.  Si para esto es que trabajamos y atagallamos en la vida.  Si esos son los ejemplos que deseamos para que nuestros hijos se preparen, aprendan, si es de esa manera que vamos a poder progresar, competir, dar trabajo a nuestra creciente población y evitar el éxodo empobrecedor y la delincuencia.

Si vamos para alguna parte con este gobierno, cuando no cumple lo prometido y hace lo que le da la gana,  sin inmutarse, con hablar bonito y vacuo, sin acción que enfrente los tantos problemas que nos agobian y los que están en fila atropellándose por entrar.

Si con este “dejar hacer, dejar pasar”, donde el dinero sólo alcanza para sueldos, bonificaciones millonarias e indelicadezas; para cortar árboles y sembrar palmas; para borrar tradiciones de centurias, acabar con las “Carolinas” arboles en vías de extinción, como en el parque de Puerto Plata, sólo por el oro corruptor y el peculado.

¿Volveremos los Dominicanos a elegir este desastre?

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 7\VI\2007

 


 

MINENGO I

Luis H. Arthur S.

En el folclore de los pueblos surgen los personajes simples que recordamos, por alguna característica sobresaliente.

Minengo era un señor de tez oscura, “indio”, bajetón quizás por el peso de los años y el maltrato de la vida sobre sus hombros cansados.

La Licorería de Brugal tenía en su frente a la calle Beller varias puertas metálicas de dos hojas, altas y pesadas.  A la última de las 5 que se abrían le ponían una mampara de listones de madera para que el aire circulara y comunicaba con los pasillos de ajetreo y por ahí se entraban los tanques metálicos de 55 galones de alcohol de caña llegados de San Pedro de Macorís diariamente para hacer el ron.

Nino Brisso, era como el asistente del licorista.  Con ayuda, trasvasaba el alcohol llegado a grandes toneles, le añadía el agua necesaria al grado alcohólico buscado, para lo cual había que atravesar una tabla en lo alto, subirse por una escalera, pararse en medio y con un bichero (una especie de remo largo), batir la mezcla hasta lograr uniformidad. Entonces le añadían unas botellas con los “químicos” que sólo el Licorista manejaba en secreto, y que lograba formular el tipo de ron deseado.  Luego de nueva batida y reposo, se trasvasaba a pequeñas barricas de roble y cedro para almacenarlo bajo control de Rentas Internas por varios años para su maduración y envejecimiento.

Nino, persona alta, delgada, simpático y agradable, aun después de muchísimos años en esta labor, respirando los vapores del alcohol cuyo trabajo alternaba con otros, acabaran su labor muy contentos y efusivos.

A esa puerta llegaba Minengo todas las mañanas a eso de las 9, y Nino a su llamado venia con un jarrito de hojalata con ron, similar a los usados en licorería y también para medir leche, con capacidad quizás de media botella, y se lo pasaba por entre las rejas.  Minengo lo libaba de una sola vez. Como si tomara agua. Era probablemente su desayuno. Devolvía el jarrito y agarraba calle arriba, lento y en paz hacia la calzada frontal de la Logia Restauración No.11, que en esa época terminaba en plena playa, pues aun no existía el malecón.   Ahí se acostaba a dormía el “jumo” entre sudores, orines y una muy agradable brisa marina.

Al mediodía la familia Ginebra Henríquez que vivía  frente a la Logia, le daba de comer.   

Volvía a dormir y a las tres…

  S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 11\VII\2007

 


 

MINENGO II

Luis H. Arthur S.

A eso de las tres de la tarde, volvía a llamar a Nino y se repetía el mismo cuadro de la mañana.

Nada de esto sería extraño ni hoy le recordaríamos si no fuera porque desde que el primer trago le caía al estomago, el jumo perenne reverdecía, y dando tumbos iba cantando y sentenciando todo el camino hasta su lecho duro y bien ventilado por la brisa pura y yodada del Atlántico.

“Minengo ta’ bueeeno… uuggg”    “Que bien me siento…  uuggg”    “Las mujeres son como las naranja’, una’ salen dulce’ y otra’ salen agria’… uuggg”. “Se muere el hombre y queda la mujer pa’ otro… uuggg”   “Minengo, tu si ta’ bueeeeno... uuggg”

Así cantando, diciendo, adornando con interjecciones y sonidos guturales, Minengo pausadamente caminaba por pleno centro de mi pueblo las 10 cuadras que lo llevarían a tratar de digerir esa constante y directa carga de alcohol.

Nunca le oí una palabra descompuesta. Nunca se peleaba con nadie.   Todos lo saludaban, respetaban y le decían: ¿Cómo estás Minego? El contestaba: “Minengo ta’ bueeeno…uuggg”.  “Minengo no bebe más…”

La única ofensa que infligía era el mal olor a ron y orines, que saturaba su ropa sucia y raída que como estela iba dejando a su paso, para que la mucha brisa disipaba casi inmediatamente.

Pocos días antes de cumplir 17 años salí de mi pueblo.  Los regresos fueron de vacaciones cortas.   No supe cuando murió.  Simplemente un día ya no estaba y las calles quedaron huérfanas de otro de sus filósofos populares, quizás cargado de penas, de angustias, en un drama desconocido, que a su paso alegraba la vida monótona de los pueblos de la época.  Sólo quedó el eco.

Frases sencillas que no se olvidan y emergen de vez en cuando, como ballenas a respirar, para que las citemos, con toda seguridad fuera del contexto con que las decía Minengo, como sentencias para alegrar y traer picardía al diario vivir.

“Las mujeres son como las naranjas, unas salen dulces y otras salen agrias”. “Se muere el hombre y queda la mujer para otro”.  Verdades del vivir.

Decía muchas más frases, pero no las recuerdo, y es que para recordar a un personaje del folclor de mi pueblo quien nos hizo sonreír en su tragedia, no necesito más.  Aun pobre y envilecido al irse nos dejó su recuerdo.

 

¡Descanse en Paz Minengo!

 

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 12\VII\2007

 

 


 

BUQUÍ LA P

Luis H. Arthur S.

Del pasado lejano sale a flote el recuerdo de otro personaje típico de mi pueblo.

Era un señor mayor, oscuro, bajito y delgado.   Lo recuerdo con kepis de oficial de barco, que una vez fue blanco con visera y banda negra; en su temblorosa mano una fusta de cuero tejida.  Se movía por el muelle y sus calles aledañas.

Buquí, como se le conocía, trabajaba en el muelle.  Cuando una nave llegaba al puerto, contrataban operadores y cargadores locales para hacer los trabajos esporádicos de carga y descarga, la paga por hora era  buena, en comparación con los sueldo del medio.

En tiempos de exportación de azúcar, tabaco, café, cacao, los rubros tradicionales de la época, el puerto se veía muy activo y había trabajo y dinero.

Como aliciente a las largas jornadas o quizás como excusa, era “normal” que se fueran a festejar y tomar demasiado tragos en cualquiera de los múltiples bares de prostitutas que abundan en todos los muelles del mundo.

Siendo yo un jovencito quizás de 10 años lo vi por primera vez.   Ya estaba alcoholizado y no trabajaba.  Creo iba a medias con otros.

Me cuentan que antes era el “Roba la Gallina” por excelencia en los carnavales del pueblo.

Quizás por su asiduidad a esos bares o por alguna otra razón, los muchachos tan pronto lo veían venir con su temblequeteo, se burlaban de él gritándole “Buquí la p”.  Eso mote lo encolerizaba y el pobre señor con pasos inseguros les perseguía, y les dedicaba un repertorio especial de malas palabras esmeradamente escogidas y dedicadas en su mayoría a las progenitoras de los burlones.

Era como un juego y ellos corrían con el vigor de su juventud y se dispersaban.  Si por alguna casualidad alguno se ponía a su alcance, su fusta y su Parkinson lo dejaba marcado por muchos días con azotes fuertemente propinados y condimentados de dichos y promesas de denuncia.

Mi vida transcurría lejos de esos sitios, y sólo por casualidad pude ver esas penosas burlas y carreras a un hombre enfermo y casi desvalido. Creo recordar que era tío de un compañero de escuela y vecino de nombre Carlos Vásquez, a quien tengo como 60 años que no veo o se de él, porque en la escuela se enojaba y quería pelear cuando alguien se refería a  “Buquí la P”

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com *22\VIII\2007

 


 

PESADILLA MALA

Luis H. Arthur S.

Creo que estoy dormido y una pesadilla comienza a inquietarme.  No puedo despertar aunque hago esfuerzos.  Es una situación que uno no sabe cómo explicar, pero que a veces por desgracia tiene que vivir.  Veo lugares lejanos de mi pasado y  amigos actuales envueltos en actos incomprensibles, en una vorágine que presagia males mayores y grandes calamidades.

Quizás sea resultado de un sancocho en mi mente de mis inquietudes y mis artículos.  O  tal vez el producto de no haber entendido a mi pueblo a pesar de ser tan viejo.   También es posible que ellos vivan esclavos de ese pasado tan terrible de la tiranía de Trujillo y la pérdida de todo valor y honor.

Hace pocos días escribí sobre el lavado de cerebro que recibimos en las escuelas y de la sociedad.  Recuerdo que Puerto Plata fue una ciudad remisa a Trujillo por lo que recibió desaires y castigos.  Dos incursiones vieron por allí. Era terreno fértil.

En mi pesadilla alucino y veo la gestación de un nuevo monstruo, y empezó ya en serio, increíblemente en el Ayuntamiento de Puerto Plata. En una inauguración a la que asistió el Presidente y fue lambisconeado como barquilla de chocolate doble bola del Sorrento. ¡No puede ser!  ¡Estoy soñando feo!

Cierto que ya se veían asomos de bajeza, de querer endiosar a un Presidente que le encanta el poder y goza las alabanzas, y al recibirlas se pavonea como Pajuil. Tiene que ser una pesadilla, como la de los coroneles.

A Trujillo le colmamos de  zalamerías.  Le dimos su nombre a la Primada de América como quien se come un maní.  Le nombramos “El Jefe”, “El Benefactor de la Patria”, “El Padre de la Patria Nueva”, “El Primer Maestro”, todo.  Le entregamos nuestras esposas, nuestras hijas, nuestro honor. A principio poco a poco, como con vergüenza. Luego fue encarnizada competencia a ver quien le otorgaba el mejor título y conseguía siquiera una sonrisa o un pequeño favor. “En esta casa Trujillo es el Jefe”

Fuimos abyectos, cobardes, lambones, míseros y canallas, y no pongo más adjetivos para no suplantar a su Eminencia.

Mi pesadilla avanza, estoy delirando… Sueño que ayer en la inauguración del Acueducto Múltiple del Sur, mi amigo pidió nombrarlo “El Redentor”.  Nos fuñimos junto a Jesucristo. ¡Despiértenme!   Despertemos todos.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 4\IX\2007

 

 


 

MAFIAS

Luis H. Arthur S.

En nuestras playas turísticas, que no son complejos cerrados, el turismo va despareciendo ante el actuar inmisericorde de una mafia en la que todos caben y donde se confunden los realmente malos con los tontos.

Ud. va a Juan Dolio, a Puerto Plata, etc. y de repente puede verse envuelto en un drama.   Va a buscar algo al carro, se le acerca una niña a pedirle intercambian palabras y le da unos pesos. De repente una turba gritando y blandiendo armas blancas y palos,  intenta atacarlo y le acusa de haberla violado. Todo está arreglado y pasa a pocos pasos de su familia y de todos. La policía se lo lleva, aparecen el fiscal, la madrastra de la menor, un abogado pariente de ésta, lo encierran  y en el segundo acto de esta pesadilla, el “abogado” le dice que Ud. trató de manosear a la niña y le pagó, y que según el código, es lo mismo que violarla, pero que se pueden arreglar por fuera, por $100 mil y ellos quitan la querella y Ud. puede viajar de retorno a su país o irse a su casa con su familia tranquilamente. ¡Que ninguno de sus “casos” ha llegado a juicio…!

Esto ya es tan común y tan notorio que las Embajadas están cansadas de estos incidentes, pero parece que el que a todos demanda no se ha enterado.

Acaban de condenar a un Juez de Puerto Plata por extorsión  para dictar una sentencia.  Otro fiscal fue muerto en Sosúa sin que se hayan aclarado debidamente los hechos. Se habla de un abogado en mi pueblo que elaboraba sus sentencias y pasan de 1000.  De hoteles que extorsionan a turistas con menores.

No sabe uno en quien confiar.  No tiene idea de hasta dónde llega la conspiración contra este país y su mayor fuente de vida.

Mientras los policías tienen sueldos de miseria y al parecer sólo una cuarta parte de ellos sirven a la comunidad y patrullan (9 millones entre 6,000 de a 2,000 por turno, da 4,500 habitantes por policía de servicio), sin contar que algunos de ellos se la “buscan” en la mafia y dirigiendo bandas. La otra tres cuartas partes, están en servicios particulares de embajadas, funcionarios, empresarios, queridas, empujando carritos en el supermercado, llevando niños a la escuela y hasta bañando perros.

Otros protegen a periodistas para que nada les pase y puedan hablar lo que quieran.

Nuestro país está distorsionado. Hay un periodista que tiene hasta franqueador con sirena.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 25\IX\2007

 

 


 

MALAS COSTUMBRES

Luis H. Arthur S.

El 10 de Septiembre pasado en Boca Chica, una niña de 12 años fue violada y amenazada por su tío y padrino, mientras el padre había ido a llevar a la madre muy enferma, de origen haitiano, a la capital.

Cuando el padre regresó la niña lloraba y no hablaba. Por los desechos en la cama pudo darse cuenta del suceso y ayudado por una vecina, la niña le contó.

La policía se llevo al violador y tenía que presentarlo en la fiscalía en un plazo determinado, pero el padre se quedó todo el día allí esperando.  La policía no tuvo vehículo y no lo llevó.    Lo soltaron porque el plazo había vencido.

El violador, muy orondo llegó a su casa a bañarse y los vecinos le atacaron, quemaron su ropa, pero él escapó y “no aparece”.

Mientras, nuestros funcionarios sólo despilfarran y roban, y el pueblo cada día más se está haciendo o tratando de hacer justicia por su propia mano.

Eso no alarma a los gobernantes y las autoridades jurídicas andan tan lentas en corregir fallos, que hasta parece que no andan.

Eso de los plazos se entiende, pero no se entiende que se pueda dejar libre a un violador, porque la autoridad supuestamente no haya tenido un vehículo para llevarlo ante el juez y comenzar a mover los engranajes de la justicia. ¿Es que hay componenda?  ¿O ineficacia por falta de interés?  ¿O ambas cosas a la vez?   Este proceder no se compara con el que despliegan cuando tendiéndole una trampa a un turista, le sacan $100,000 pesos y en trulla lo acusan de violador, etc.

Me cuenta una prima que caminando por los alrededores de Toronto, en un parador de montaña, ella y su esposo entablaron conversación con un canadiense, quien les dijo que estuvo vacacionando en Puerto Plata, y que le había extrañado que un fulano le estuviera ofertando su hermana por unos pesos.

Se habla de padres que ofertan sus hijos a turistas y pederastas que vienen a este paraíso sexual.

Quizás uno por su educación no entienda como un padre o una madre pueda hacer semejante sacrilegio con sus hijos.

A pesar de viejo cada día tenemos que ver, aprender y tratar de digerir esta caída en picada.  Ver cómo la moral y las buenas costumbres son cosas de un pasado que luce lejano, ante tanta abulia oficial y privada, de todos que no quieren involucrarse, prefiriendo su tranquilidad.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 28\IX\2007

 

 

CONSTRUCCIONES I

Luis H. Arthur S.

Hace como 20 años me encontré a la Ing. Noemí Penzo, de Cocimar, hija del “temido” profesor de la facultad de Ingeniería Civil de la Universidad de Santo Domingo don Mario Penzo.

Conversando en el estacionamiento de un supermercado sobre su famoso padre graduado como luego ella en Alemania, me contó que un día le preguntó por qué él era tan estricto. Su respuesta fue que si el diera dibujo, casi todos le pasarían la materia,  pero que él daba estructuras, y si un ingeniero no estaba bien calificado, iba a poner en riesgo bienes y vidas de personas, con malos trabajos.

He estado recordando esta conversación y hace unos días coincidimos en un mortuorio, y me la amplió y me autorizó a publicarla.

Viene a colación por la cantidad de puentes que se caen con los problemas climáticos que nos afectan, mientras los que hicieron los americanos durante su intervención y que forman parte de la vieja carretera Duarte, Mella y Sánchez, no les pasa nada…  Siguen ahí soportando, al igual que las que hizo Trujillo, no sólo los embates del clima sino la carga de camiones y furgones que nunca se pudieron imaginar los constructores.

Igual el Puente de ladrillos de la Guinea en Puerto Plata.

El temblor de tierra de hace unos años tumbo en esa ciudad el Banco de Reservas y muchas escuelas públicas de reciente construcción.  ¡Una vergüenza!

¿A qué se debe?.  En mi opinión a que los ingenieros son malos y descuidados, a que la supervisión es sumamente deficiente y se vende. A que del presupuesto tienen que dar un 10% y ahora un 30%, pues primero es “lo mío”.  Luego las cubicaciones no salen, la obra se detiene con el aumento de los costos en almacenistas y serenos, intereses, robos e insumos.   Por tanto, cuando al fin la obra va pujando su terminación que de meses se torna en años, el dinero no va alcanzando y se usan insumos y mano de obra de bajo costo y calidad afectando la obra, pues el ingeniero, aunque sea malo, no tiene para perder.  Es costumbre política e irresponsable del Gobierno de asignar obras sin tener los fondos disponibles ni estar en el presupuesto nacional.  Un ejemplo: la Circunvalación de Santiago.

Así, ordenan obras, empiezan a lo loco y ahí invernan a veces por largos años. Pero no importa  ¡E’ pa’ ‘lante que vamos!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 27\XI\2007

 


 

EL ASILO DE PUERTO PLATA

Luis H. Arthur S.

Aun no cumplía los 4 años cuando me pusieron en la escuelita del Asilo San José de las Hermanas del Cardenal Sancha, que distaba una cuadra de mi casa en las afueras de mi pueblo, donde aún se encuentra.  En él criaban jóvenes huérfanas, novicias y asistían a ancianos.

Nuestras maestras eran parte de esas jóvenes de unos 14 años que vivían internas y algunas novicias y monjas.

Mis primeras letras me la enseñó Hilda Grisolía Poloney, vecina del Asilo, a quien veo muy de vez en cuando.

En la escuela de esos tiempos se cantaba mucho, se hacían actos y veladas y nos enseñaban pequeños poemas, como “Los zapatitos me aprietan…”.  Una vez Sor Gertrudis, una monjita muy joven y bonita, quizás novicia, se empeñó en que nos aprendiéramos aquella de “Mirar para arriba, mirar para abajo…”

Yo era un niño súper tímido y encogido, seguramente no nací sanforizado.  Un día Sor Gertrudis se empeñó en que me parara y recitara, y yo mohíno no respondía a su orden, hasta que no se por qué, después de unos días de asedio, parece se me llenó el cachimbo, y me paré y dije con aquella vocecita chillona de infante: “Mirar para arriba, mirar para abajo, mirara a sor Gertrudis con los “fundillos” para abajo”  La risa de los demás niños se congeló ante los ojos desorbitados de la maestra.   ¿Qué...?

Esa tarde va ella a la casa con Sor Juana, una monja ya mayor, siempre andaban en pareja, lo que hacían con relativa frecuencia pues estábamos de pasada.

Mamá las recibe, mi hermana y yo por curiosos de repente nos encontramos en medio, como si la visita fuera para nosotros.  Yo me hago rosca en la falda de mamá, y aun parados todos, Sor Gertrudis, muerta de risa, le cuenta mi ocurrencia poética.  No sé por qué no me castigaron, mamá con cara de risas, me regaño por el irrespeto, mientras mi hermana, me hacia muecas y se burlaba de mí y yo le echaba miradas apuñalantes.

Luego de cumplir los 7 años, edad reglamentaria para entrar a la escuela pública, me inscribieron en el tercer curso. Acababan de empezar las clases.  Ese día vomité por la tensión y el miedo.

Fefita Roland fue mi maestra y el director era Emilio McKinney, quien emigró a Santo Domingo y trabajó en El Caribe hasta su jubilación hace unos pocos años.  Su gran regla disciplinaria más parecía su bastón.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 5\X\2007

 

 


 

CANCIÓN INFANTIL

Luis H. Arthur S.

Sor Gertrudis no escarmentó.  Y pasado algún tiempo ya algo más crecido, la poesía era más larga.  A mí me tocó una de ”los pollitos pio pio…”, que no me gustaba y ya no la recuerdo.  A mi hermana por el contrario le tocó otra tan larga como la mía, pero mucho más bonita.  Yo me la aprendí, no la he olvidado y la enseñe a mis hijos que si lo hicieron.

 

CANCIÓN INFANTIL

De: Rafael Obligado

“En las mañanas; nardos y rosas, mueve la brisa primaveral,

y en los jardines las mariposas, vuelan y pasan, vienen y van.

 

Una niñita madrugadora

Va a juntar flores para mama,

y es tan hermosa que hasta la aurora,

vierte sobre ella más claridad.

 

Tras cada mata de clavellina

De pensamientos y de arrayán

Gira su traje de muselina

Su sombrerito, su delantal.

 

Llena sus manos de lindas flores

Y cuando en ella no caben mas,

Con su tesoro de mil colores vuelve a los brazos de su mama.

 

Mientras se aleja, como dos rosas

Sus dos mejillas se ven brillar,

Y la persiguen las mariposas que en los jardines vienen y van.

 

En ese Asilo San José de gratos recuerdos y al que nunca más he vuelto a entrar, fui bautizado a los 4 años, confirmado e hice mi primera comunión a los 6 ó 7 años.

El viejo edificio de madera y techado de zinc, en forma de U, con un amplio patio interior, y al fondo había otra edificación que casi lo cerraba, fue demolido.  En ese patio y en espacio frontal teníamos el recreo.

No recuerdo cuando, pero hace ya demasiados años, en su lugar se construyó un edificio de concreto de 3 o 4 pisos, donde opera uno de los mejores colegios de mi pueblo, con la maravilla que sigue siendo como un sitio rural, pues sus amplios terrenos, la cañada “Guayubín” que lo protege del lado oeste, la avenida Dr. Zafra por  el este, la calle frontal al norte y la antigua propiedad de Don Bubul Limardo, con su castillo al fondo, que manos insensatas acaban de destruir, lo han protegido del avance urbanístico que todo lo arropa..  No es tan salvaje como en mis tiempos, pero aun tiene espacio para respirar oxigeno.

Aunque intento no puedo recordar a mis compañeritos.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 7\X\2007


 

CONSTRUCCIONES II

Luis H. Arthur S.

El Codia de las lentejas dice que los puentes se cayeron por que “se cumplió su vida útil y por falta de mantenimiento”. ¿Por qué no se han caído los viejos?

En cuanto a caminos y carreteras es el mismo vicio que describía en mi artículo anterior.

Siempre me ha intrigado como la Vía Apia y muchos caminos Romanos siguen intactos 2000 años después.  Mientras, nosotros hacemos y rehacemos y volvemos a hacerlos, y el poco dinero de este pueblo pobre se va en este jueguito de mala calidad y comisiones, que enriquecen a los políticos.

Todos queremos obras, pero el gobierno es el responsable de bien administrar nuestro dinero, y ante nuestra poca exigencia, nuestro conformismo y abulia, cada día pagamos más impuestos y tenemos peores obras y servicios amen de funcionarios.

Aun están pendientes de aclarar los casos de préstamos de la Sun Land, de la tremenda diferencia de casi un millón de euros en los vagones del Metro comparado con los de Shanghai, de los planos y gastos del metro faraónico, y ahora viene la tormenta capicúa y se buscan más préstamos para que el pueblo los pague, con más obras de mala calidad, pero más comisiones.

Esta tormenta ha sido una maldición para el pueblo, donde tantos lloran sus muertos y la pérdida de todo,  pero una bendición llegada del cielo para los políticos y el gobierno, que están haciendo campaña con la desgracia de los damnificados, con las obras a ejecutarse, con las ayudas nacionales e internacionales, y se presenta como la salvación nacional, como El Redentor, ya no sólo del Sur; queriendo que el pueblo olvide su necesidades, su desamparo, su postergación y abandono ante tantas promesas fallidas y sueldos de lujos.

Nuestras calles, avenidas y carreteras se estabilizan con petróleo, y se asfaltan con el mismo material aunque de baja calidad.  En un futuro y por la escasez esta práctica entrará en desuso.  Las lluvias se llevan estos aceites a los ríos y contaminan el agua que bebemos.

En Europa las calles las  hacen de piedras. Son eternas. Aquí tenemos tantas que es otro crimen ecológico seguir asfaltando.   Cuando no se pueda o quiera usar piedras, hay que usar concreto, que es tierra, el mismo material de que estamos hechos, y que no contamina ni da cáncer.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 28\XI\2007

ATLAS DEL VIENTO I

Luis H. Arthur S.

El AID de los EE.UU. (USAID) hace unos 10 años hizo un estudio eólico en el país.

Fue a diferentes sitios y con equipos medidores que guardan los datos y a una altura de sólo 25 m., creó el “Atlas de Vientos de la República Dominicana”, que cualquiera puede consultar en Internet.  Es nuestro petróleo.

Este es un estudio preliminar que nosotros deberíamos haber mejorado, pues define y cuantifica parte de nuestros recursos energéticos, pero en este afán politiquero y de enriquecimiento que mueve a nuestros gobernantes eso no ha estado en agenda. No luce importante y se regala.

Basado en estos datos como regalo del norte, sabemos que el país no es un emporio en recursos eólicos.   Que los vientos no son constantes, variando grandemente en las horas del día y las estaciones del año, pero su potencial comercial estimado es de 10,000 Mw generando unos 24,000 Gwh anuales, destacándose tres áreas principales que son: desde Barahona hasta Pedernales incluyendo la Isla Beata; Puerto Plata y Montecristi.

También nos dice el Atlas que hay muchos otros sitios importantes que servirían para desarrollo de proyectos rurales y domésticos, elevando la cifra anterior hasta 30,000 Mw generando al año unos 59,000 Gwh.

Calculando el “Factor de Uso” de estas instalaciones encontramos que es entre el 23% y 27%.  Esto es, no habrá suficiente viento entre el 73% y el 77% del tiempo, lo cual es característico de nuestros vientos cambiantes y estacionales como ya dije.

Si hiciéramos la prospección no a 25 m de altura sino como en Europa y EE.UU. a 100, 200 y hasta 300 m, necesariamente encontraríamos más viento y más continuidad del mismo, pues al carecer de árboles, montañas y otros obstáculos, su flujo es más estable.  Pienso que quizás podríamos hasta duplicar las cifras preliminares de generación y Factor de Uso.

Es bueno recordar que nuestra demanda actual sin apagones es de unos 2400 Mw y una generación de unos 14,000 Gwh al año.

La Comisión Nacional de Energía debería empezar a actuar diligente y patrióticamente, vitalizar la instalación masiva de generadores eólicos privados en todo paraje y hogares viables, lo que harían sus propietarios, y esta sólo invertiría en asesoramiento, estudios e incentivos.  Sin estorbar ni pedir mordidas.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 29\XI\2007

 


 

ATLAS DEL VIENTO II

Luis H. Arthur S.

Para poder aprovechar la energía del viento usamos generadores eólicos, los cuales los hay desde gigantes de 5 Mw y torres monstruosas hasta pequeñitos de 300 vatios para uso domestico.

Hablando de los pequeños, los hay de diferentes fabricantes y con variadas características, pero todos tiene aspas, que hacen girar un alternador de imanes permanentes, generando un voltaje prediseñado para 12, 24, o 48 voltios, que  luego de rectificado en la caja de control, se usa para cargar baterías y con un inversor, usarla para cuando no tenemos suministro o en sitios rurales para todo uso.

No en todas partes hay buen viento, por lo que puede que la cantidad de electricidad que nos de no sea adecuada para nuestro uso total.  En este aspecto el sol es más democrático, pues cada día llega a nuestro techo en cantidad predecible si no hay nubes.

Los hay desde 300 vatios, 500, 1.0 Kw, 2, 3, 5, 10, 15 y 20.  Cada uno es mayor que el anterior, más pesado y más caro como es de suponer.  Por ejemplo uno de 3 Kw, viene con dos o tres aspas y un diámetro de 14 pies. Requieren para arrancar vientos de una velocidad de 3.0 m/segundo,  (10.8 Km por hora) y da su máxima potencia (100%) con vientos de 10 m/segundo (36 Kph).

Con un generador de 3.0 Kw, se podría esperar un 25% de su máxima capacidad de generación, esto es 500 Kwh al mes, lo cual de obtenerse es una cifra apreciable para una familia de clase media, y excesiva para una rural.

El precio de un generador eólico anda entre US$1,500 a US$3,500 el Kw instalado.  Lo cual es muy caro comparado con plantas de emergencia, con las que no puede competir en generación demandada, pero tiene la ventaja de que no consume combustible, son silenciosos y requieren muy poco mantenimiento.

Más temprano que tarde, y aun con estos inconvenientes, nuestro país se llenará de pequeños molinos de viento para generar electricidad, pues tenemos pocas alternativas, y este recurso es abundante, gratis, perenne y nuestro.

Claro, a medida que siga subiendo el petróleo, la manufactura de generadores eólicos va a aumentar necesariamente, al igual que todo lo que usa combustible de origen fósil, que es la inmensa mayoría.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 2\XII\2007

 

 


 

ATLAS DEL VIENTO III

Luis H. Arthur S.

Interesantísimo es ver en el Atlas del Viento, que en la costa que nos rodea, en hasta ahora nuestro mar patrimonial, ya que negros nubarrones cubren nuestro cielo, hay el viento más fuerte y constante, con un potencial energético que no ha sido calculado, que de seguro llega a muchas veces el que hay en tierra.

Lógico, al estar en el mar, más cercano en la parte de Bávaro y Punta Cana y más distante en los demás litorales, su aprovechamiento va a depender de la profundidad del mar, pero ya se han desarrollado plataformas marinas casi para cualquier profundidad. También está el problema del transporte de la energía desde 100 o más kilómetros hasta tierra.  Son problemas económicos, no técnicos.

En el caso de la costa Norte, frente a mi pueblo Puerto Plata, tenemos a 140 Km el “Banco de la Plata”, tumba de tantos barcos y donde yacen fortunas inmensas en oro y plata, que en parte está a 20 m y menos de la superficie.

Esa sería una plataforma de operación natural y magnifica.

Por eso hay que ser tan celoso con nuestro patrimonio y nuestros recursos, y no permitir que nos quieran limitar a 12 millas, pues perderemos un Potosí, que ahora desdeñamos, pero que en el futuro tendrá un valor incalculable, que otros conocen y buscan liberarlo del dominio soberano de la nación.

Mientras nosotros nos entretenemos en problemas simplistas de reelección, bailamos merengues y cantamos reguetón, otros están despiertos, con los conocimientos necesarios y suficientes para seguir madrugándonos, ante políticos tan incapaces, sin pizca de patriotismo y sentido de Estado. Donde sólo buscan, como enredadera, trepar por arriba del que estorbe, ser cada día más poderosos y ricos y satisfacer sus insaciables bolsillos. Pretendiendo dejar para los demás sólo el bagazo, las deudas,  la miseria y el sufrimiento.

Como he dichos muchas veces, nuestro pueblo tiene que levantar un grito para que respeten nuestro patrimonio, para que no usen nuestros recursos inagotables mientras tengamos sol, atmosfera, viento, lluvia y mar.   Que no vengan a enriquecerse vendiéndonos lo que ya es nuestro, sólo porque lo transformaron, contando con la ceguera y la complicidad de nuestros políticos que no piensan en función del país.  Que no saben trascender, sólo enriquecerse.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 3\XII\2007

 

 


 

VOCINGLERO

Luis H. Arthur S.

En Puerto Plata había un joven que en aquellos tiempos se formó como locutor en la estación de radio local, siguiendo los pasos de su hermano Carlos.  Aun recuerdo sus programas de música y poesías románticas.

Eventualmente  se creció en Radio Televisión Dominicana y en los Gobiernos de Balaguer, su figura se nos hizo muy familiar a todos en los actos, presentaciones y mítines de aquel gobierno.  Como ya sabrán, me refiero a Juan Luis Gonzáles.

Era común verlo en los repartos de Navidad y Reyes anunciando con énfasis y entusiasmo los regalos: ¡Velocípedos, bicicletas, muñecas…!

Hace tiempo que no se del amigo, pero cuando escucho unos anuncios que están pasando del Presidente que hablaba bonito pregonando de una forma inapropiada a su calidad de mandatario, donde no guarda la compostura propia a tan elevada posición, el otorgamiento de cheques extraordinarios a alguna Secretaria para cubrir daños de Noel y Olga.  Me recuerda a Juan Luis en su papel correcto de narrador y exaltador de las acciones del presidente quien se mantenía serio, propio, adusto.

Son tiempos diferentes donde el poder ha perdido sus ritos y se ha cualquierizado en todos los órdenes.  Ya no sabemos si oímos a un presidente.

Acciones de Estado, ante una doble desgracia que ha costado centenares de vidas, pérdidas de miles de hogares y abatimiento del campo, sirvan para que un presidente que hablaba suave sólo piense en su promoción y haga de destacador de ellas, con un tono y nivel de voz que  recuerdan a Juan Luis en uno de sus papeles estelares.

Es como si la desgracia venida del cielo y tan mal manejada y muy agravada por los actores gubernamentales, fuera el mejor pódium para sobre tantos cadáveres y destrucción hacer política personal en pos de una reelección que de concretarse va a causar mucho mal, dolor y pena al país.

No sé si los pobres son masoquistas y les gusta vivir sin esperanzas, el día a día, sólo con promesas que no se cumplen y ayudas mutiladas y míseras que no duran cuando llegan.  Si les gusta vivir como embrujados, heredando a sus hijos sólo necesidades, frustraciones y pocas esperanzas.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 28/XII/2007

 


 

COSAS DE VIEJO

 Luis H. Arthur S.

Cada día me sorprende más el comportamiento y el trato entre jóvenes y no tan jóvenes.  Personas que pasan de los 30 años.  Me refiero a dos características sobresalientes, la cantidad de bebidas alcohólicas que consumen y el lenguaje soez e insultante con que se tratan.

Ya no se respeta a damas, esposas y viejos para limitar ese bouquet de flores de pantano, que luce no molestarles.

Siempre se han dicho adjetivos más o menos groseros, que tienden a desmeritar al amigo y compañero, en son de guasa, pero ninguno que yo recuerde atentaba contra su hombría ni su pundonor, y menos frente a sus esposas, hij@s y amig@s.

Ahora encuentro que personas de educación superior, profesionales, bellas jóvenes, esposos antes sus esposas, lo aceptan sin inmutarse y hasta lo celebran, sin solicitar respeto.  A mí aun a mis tantos años me disgusta y ruboriza ese lenguaje que pondría rojo a los desaparecidos carreteros del muelle de Puerto Plata de hace 50 años.

Es cierto que la liberación femenina, las canciones que se oyen, han contribuido mucho a este comportamiento de na’ e’ na’, que a mi modesto y pudoroso entender, no conduce a nada edificante, y al final acaba mal. 

Un joven comentaba al respecto, que en su diario vivir, en su casa, su trabajo y sus amigos nada de eso afloraba, pero cuando iba a paseo en grupos, se desahogaba.  Yo pienso que para desahogarse de algo, primero hay que llevarlo dentro, y eso es grave, pues dicen que uno es lo que piensa.  En vez de compartir, distinguir y hasta relajar al amigo, lo hacen motivo de burla, de escarnio, de motes variados que ponen en duda su hombría, su gusto por sexo opuesto, la castidad de su madre, a lo que el afectado en vez de solicitar más altura de lenguaje, baja al amasijo de lodo y excremento de la pocilga y aquello luce un “mach” de quien es más grosero.

Las damas, generalmente no participan, pero lo toleran y celebran sin solicitar moderación y sus esposos no las hacen respetar ni las respetan.

Pienso que quizás esto explique en algo la tasa de divorcios del 64% que dicen tenemos.

He visto a niñ@s sujet@s a estos bombardeos. Quizás, como dice alguien “cuando el alcohol entra, la verdad sale.

¡Si de eso estamos llenos, que degradados estamos!

¡El disfrute …  es otra cosa!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 28/I/2008

 


 

UN NUEVO ADIÓS

 Luis H. Arthur S.

En estos tiempos de globalización, nada es nuestro ni es de nadie.  Todo supuestamente es de todos, sin embargo la mente se resiste a ver partir a seres queridos y a empresas emblemáticas, que han formado parte de nuestra vida afectiva, de orgullo de un pueblo y de una nación.

Andrés Brugal Montané (1850 -1931), tozudo catalán se independizó muy joven de su familia y llegó a Cuba, allí con el tiempo progresó, se hizo de tierras y creó una licorería en 1888.   Para finales del siglo 19 la actividad independentista estaba en su apogeo y los hijos de los españoles conspiraban contra el régimen.  Viéndose amenazado en más de una ocasión por sus aportes económicos y familiares a la causa, decidió emigrar a nuestro país con su esposa Lucia Pérez e hijos y lo hizo por Puerto Plata. El gobierno de Lilís le otorgó exención de impuestos para sus bienes y equipos y se estableció en Hoja Ancha, con una finca ganadera y la licorería.  Sus hijos con Encarnación Aranda quedaron en el oriente.  Desde entonces, por poco más de un siglo,  Brugal y Cia. ha formado parte de la historia, del paisaje y del cariño de mi pueblo.

Con el tiempo la parte administrativa se fue trasladando a Santo Domingo, y desde hace bastantes años, se maneja desde ambas partes.

Como he dicho en otros artículos, mi niñez hasta los 16 años, devenía en visitas casi diarias a la licorería, donde el olor a alcohol, el tintineo de las botellas en el proceso de lavado, embotellado y encajado, se hizo un sonido familiar.  Tan familiar que en este instante llenan mis sentidos y cerrando los ojos me parece ver a Nino Brisso, a los mellizos Brugal, a Freddy con su botellita de químicos, a don Placido, don Chito, a veces a don Juan, a don Pablo (Pedro Restituyo), a don Luis Arzeno luego de dejar la gerencia del Royal Bank, a don Luis Lora, a mi tío José Pierret, a Fey Nazario, Fello Torcello, Santana, Amado, Güiro Abbott, Meléndez, Albinito Conte, Güancho…

No siempre Brugal exportó ni tuvo el 80% del mercado y aunque a su producto 100% dominicano lo han castigado con impuestos excesivos, lucía que estaba en sus mejores tiempos.

Es por ello que no encuentro explicación y la mente se resiste.   Ya empezó su nuevo periplo que la llevará a hablar buen inglés.  Son tiempos de decir adiós.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 11\II\2008

 


 

EL METRO FARAÓNICO I

 Luis H. Arthur S.

Indudablemente que el pueblo está eufórico con el metro, tanto que en su insensatez casi lo destroza, causando daños considerable a sus infraestructuras.

Ha sido un espectáculo deprimente el ver hordas salvajes de gente pobre (posiblemente de los denominados “chopos” por el preclaro abogado e historiador Euclides),  combatir entre ellos, empujarse, maltratarse y competir por un paseíto de 29 Km., en uno de los 3 vagones que han llegado de los 57 comprados y que cada uno costó 1,622,807 euros, iguales a los de Shanghái, China que costaron 854,000 euros, esto es, 768,807 euros menos, sin que la OPRET haya explicado y despejando la duda de que fue una comisión inmensa para el comprador.

Se da la dicotomía de que viene gente invitada desde los 3 puntos cardinales del país a ver esta maravilla de la modernidad, un Mercedes en vez de Honda que hace los mismo, propiedad de quien vive debajo del puente.

Ni los habitantes locales, que lo van a poder disfrutar, ni los foráneos, se dan cuenta, que esa obra que festejan, es como un verdugo más que los mantiene en estado calamitoso y de retraso, pues el dinero ahí gastado profusamente, sin control y sin medida, no ha permitido que ellos y sus hijos se eduquen mejor, que tengan mayores oportunidades de progreso, que cuenten con vivienda y mayor seguridad.  Que haya más trabajo para que la juventud y los padres de familia encuentren de qué vivir y muchos se alejen de la delincuencia y el trafico de drogas.

La historia no enseña cosas que hemos olvidado.   Lilís se embarco en préstamos extranjeros, que enriquecieron a él y los suyos, que a la postre no pudo pagar y el dinero de todos, se devaluó.  Fueron los famosas papeletas de Lilís, que valían menos que le papel donde estaban impresas.  El también se hizo su ferrocarril, que inauguró con bombos y platillos, obra mucho más racional y abarcadora, pues iba desde Puerto Plata hasta Sánchez, pasando por Santiago, Moca, San Francisco, etc.

Como no pudimos pagar, los EE.UU. consolidaron la deuda y para cobrarla nos invadieron por 8 años y crearon y nos dejaron al monstruo de Trujillo.

Trujillo consciente de que quien debe mucho no tiene soberanía, pagó la deuda, y el cheque con que lo hizo ha estado circulando últimamente por internet.

 

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 3\III\2008

 


 

EL METRO FARAÓNICO II

 Luis H. Arthur S.

A la muerte de Trujillo éramos un país sin deudas, pero vinieron gobiernos “amigos”, organismos internacionales y muchos nacionales, que nos convencieron que vivíamos en el error, y nuestros gobiernos se volvieron a endeudar cada vez más.  Hoy estamos tan endrogados con deudas posiblemente impagables, que tienen que volver a prestarnos para que paguemos lo viejo, y nuestro presupuesto se consume en gran medida en el pago de los intereses y de algo del principal.

Los que han caído en manos de prestamistas usuremos y de bancos comerciales, saben de qué hablo, pues han vivido y viven en carne propia su error.

Balaguer fue el único que resistió en gran medida la fiesta de agarrar prestado.  Los demás, Leonel, Hipólito y Leonel han hecho fiesta de este recurso, que nos hunde cada día más, pero les permite a ellos mostrar obras que hicieron con parte de ese dinero, que de la otra ni eso, simplemente se evapora toda en el día a día y la corrupción.

Nos hablan de “capacidad de endeudamiento” y eso pasa no sólo con naciones, sino con personas. Los bancos te ofrece desde préstamos hasta tarjetas que tú crees que te van a ayudar, y sí lo hacen si tienes  control, pero si te descuidas, te encuentras pagando intereses, mora y refinanciamientos, y tu capacidad de pago generalmente se va en intereses, y tu vida se deteriora pues casi trabajas para los bancos y los prestamistas.

La fiebre de agarrar dinero llega a veces hasta lo ilegal, como ha pasado con este gobierno y el prestamos de la Sun Land de los 130 millones, que se saltó todas las normas constitucionales y no se sabe aun dónde está el dinero que ahora se paga ilegalmente.

¿Y cuál es el resultado de todo esto?  Que al obrar tan irresponsable y alegremente, condenamos a la nación a un deterioro por falta de dinero y a una sumisión lamentable, que se quieren justificar con palabras bonitas que a la postre se dan de bruces con la realidad.

No tenemos electricidad aunque desde el 1999 nos auguraron solución al problema.  No tenemos educación básica buena, aunque nos quieran disfrazar el problema con computadoras que son unas magnificas herramientas, pero no una solución.

Tenemos un Metro, que no tenía que ser el más caro de todos, que habrá que subsidiar con muchos millones.

 

Sto. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 4/III/2008


 

CÓMO NOS ESTAFAN

 Luis H. Arthur S.

Esta mañana escuchaba a un señor de Puerto Plata que llamaba por teléfono a un programa de comentarios radial, donde decía que cuando iba a surtirse de GLP en cualquiera de las varias estaciones de expendio, con un tanque de capacidad certificada por el fabricante de 12 galones, él tenía que mandar a parar el llenado cuando el medidor pasaba de 13 galones.

Hace unos días me llamó un viejo amigo quien ha ejercido funciones de demasiada responsabilidad, y me pidió que observara las bombas de GLP que en Santo Domingo le han puesto un tubito de 1/4” ó 5/16” que va desde la entrada del combustible hasta después del medidor que cuenta el despacho, lo que dá la impresión de estar devolviendo una parte del liquido ya medido.  Si esto pasa digamos en un 10%, cada vez que el medidor mide 10 galones, como devuelve uno sólo echa 9.

En Santiago, los mismos medidores no tienen ese “by-pass”.

Para comprobar su decir fui a un expendio de Arroyo Hondo y efectivamente, existe ese tubito, lo cual deja a uno haciéndose demasiadas preguntas sin respuestas.

Se ha dicho que los expendedores de GLP no solo juegan con los volúmenes del gas subsidiado y no subsidiado.   De la mezcla conveniente de Butano y Propano que disminuye el poder calorífico de combustible, y en adición parece que en los expendios hace lo suyo con medidores arreglados, y al fin de la cadena, el estafado consumidor queda totalmente desprovisto.

Dos o tres veces por semana me pasa algo similar cuando voy a comprar gasoil para mi planta en un recipiente que en unas bombas toma 6.6 y en otras hasta 6.9 galones.

Se supone que Digenol está para eso, pero luce que no tiene voluntad o dinero, ni suficientes inspectores capacitados y que no se coludan, pues en la prensa nunca se ve que cerraron un expendio y sometieron al propietario por prácticas ladronas.

 El gobierno roba, los políticos se hacen rico, los sueldos de cualquier pelafustán pasa del medio millón mensual cuando menos, los de los policías, militares y el pueblo dan penas.

Ahora el Presidente compra conciencia y gasta a manos llena en su afán reeleccionista.

La corrupción oficial, que Bidó no ve, está poniendo la pauta y estamos llegando a un “sálvese quien pueda”

 

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 12\III\2008

 

 


 

MASOQUISTAS VOTANDO

 Luis H. Arthur S.

Uno de los comentaristas al recibir la llamada del señor de Puerto Plata que se quejaba que le están robando con el GLP, le dijo que un amigo le había dicho algo similar y que si le despachaban lentamente, la lectura  era más fiel.   El señor de PP le dijo que los bomberos no quieren hacer eso por ordenes de sus patronos, a lo que este le riposto, que la otra persona le daba $100 ó $200 de “propina” al bombero para que se hiciera el loco y lo despachara bien lento con lo cual le deba más producto.

Al oír esto pensé que estamos podridos desde la medula, pues para que le entreguen lo justo, hay que incurrir en dadivas, mordidas, tratando que al final el balance cuadre, y además se aconseja ese actuar por radio.

Cuando el ejemplo viene de lo más alto, cuando la ley no se aplica y los encargados de vigilar la corrupción no ven nada por lo que no pueden justificar sus sueldos y es nueva estafa, cuando nuestro dinero se despilfarra en un afán de reelección, de repetir, en nominillas varias, en barrilitos, en comisiones, en sobreprecios, en obras que se pagan y no se hacen, es un mensaje claro para que cada uno meta la mano en el bolsillo del otro.

El Gobierno Americano acaba de dar su informe anual sobre el país.   A margen de si tienen calidad moral o no para acusar, lo que dicen es cierto, los gobierno y este en particular, nos depredan hasta la saciedad y nos ponen no en el mapa de la excelencia, sino en el del analfabetismo, la corrupción, la droga, las colusiones y la vulneración a los derechos humanos.

¡Y todavía tiene la cachaza de decir que es “pa’ lante que vamos”.

Decía otro oyente que le dio bola en su carro a un Sargento y este le dijo que ellos eran una amenaza para el pueblo, y cuando este le pidió que se explicara le dijo: yo recibo unos $3000 (supongo que quincenales) cuando un funcionario de la Cámara de Cuentas (que todo su presupuesto se va en sueldos, dietas, bonificaciones, yipetas, todos lujosos y no tiene con que trabajar) ganan una enormidad y así todos.  De alguna manera ellos se la tiene que “buscar”.

El sólo pensar en este decir y hecho, es para ponerle a uno los pelos de puntas.

El gobierno se ensaña con los más pobres y desvalidos, y ellos como masoquistas van a votar por Leonel, su verdugo, para más golpeo y abuso.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 13\III\2008

 


 

OTROS TIEMPOS

 Luis H. Arthur S.

Nací bajo el signo del carbón vegetal.  Eran tiempos de muchos bosques y pocos habitantes.

El cocinar con carbón era un lujo pues otros lo hacían con leña humeante, que hacia llorar los ojos y toser y cubría las paredes con ese hollín difícil de quitar, por eso las cocinas estaban de preferencia fuera de la casa y en nuestros campos eran y son de madera o palitos entreabiertos, para que la gente no se sofoque.  Las cenizas había que recogerlas, sacarlas y botarlas y a veces se usaba como abono.

Para el 1946 llegaron a Puerto Plata las primeras estufas de Gas Tappan, de 4 hornillas y horno, igualita a las actuales y también los cilindros y el servicio de GLP que costaba menos de $3.00 por 100 lbs. bien pesadas.  Mi madre se compró una a muchos plazos y demasiado barata si comparamos el precio con las actuales de hoja de lata sin galvanizar que duran poco.

Durante los primeros años sólo ella la usaba y el servicio seguía cocinando a carbón encendido con astillas de cuaba. 

Era de una calidad increíble.  Mi madre la cuidó y la usó por 51 años hasta su muerte y     luego la tuvo una sobrina quien posteriormente alquiló el departamento con ella incluida, y cuando lo vendió, se recuperó y aun la tiene mi hermana totalmente buena y funcional.  Con su porcelanizado correcto.

El cocinar se facilitó.

Precisamente para el 1946, el experimentador de Raythron Dr. Percy Spencer, trabajando con Microondas para radares por casualidad descubrió la capacidad de éstas ondas para cocinar, al derretírsele en el bolsillo un chocolate.

De ahí, en sucesivo mejoramiento que llevo el primer horno de 750 lbs, 5.5 pies de alto y US$5,000, a las unidades pequeñas, prácticas y económicas que han invadido todos los hogares de los países desarrollados y algunos en los subdesarrollados, simplificando el cocinar.

Se compone de un tubo electrónico llamado Magnetrón, una fuente de poder y una caja metálica para que las fuertes ondas electromagnéticas de 2.5 GHz no se escapen.

El Dr. Spencer trabajó en esa empresa que actualmente tiene 80,000 empleados y es contratista para el Departamento de Defensa de los EE.UU. hasta su muerte en 1976 y dejó unas 150 patentes con sus descubrimientos, a pesar de no tener educación científica formal.

 S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 17\III\2008

 


 

VIEJOS AMIGOS

 Luis H. Arthur S.

Al contestar el teléfono escuché la voz cercana de un pasado lejano.  Un gran amigo de juventud a quien no veía desde hace unos 35 años estaba aquí.

Neuronas dormidas que cobran vida y traen al presente tantos recuerdos queridos y vivencias del pasado.

Hijo de finlandés y maeña, al llegar a mi pueblo contaba con 15 años, hoy 69.   Tenía 3 hermanas menores y dos hermanitos aun  niños, pecosos y hermosos.  Rubio, de ojos verdes-azules, igual que su padre de poco hablar.  Su cara de gesto suave era la de un “Giocondo”, si se vale la expresión. La mayor de sus hermanas era linda y de cara menos redonda. Hacia latir de prisa el corazón.  Las otras dos eran niñas bellas.  Hacia un pastel de chocolate para chuparse los dedos y un bebida de arroz que quemaba el gaznate similar al saki.  Afición no común en otros.

No creo que él nunca haya tenido que enamorar a nadie, sólo tenía que dejarse querer.  Era como un osito de peluche que todas querían acariciar y besar.  El se dejó querer muchas veces.  Mi primo, parecido a él pero de ojos marrones, tocaba guitarra y cantaba.    Nunca he entendido la debilidad femenina hacia una guitarra y un cantor, pero puedo atestiguarles que se derretían.   Eran la envidia de nosotros.

Nunca fueron miembros del Club de los Flojos.

Mantuvimos una buena amistad por muchos años, en Puerto Plata y en Santo Domingo, cuando  él y mi primo estudiaban medicina.   ¿Cómo entender esa amistad cuando uno se sabía el contraste?

Llegó el día en que yo tomé mi avión y mi primo y él tomaron otro.  Ellos fueron a hacer residencia y a especializarse en Puerto Rico y nunca volvieron.   Yo a New York, luego a México y de retorno.

En 1964 me escribió  que se casaba y se casó. Conocí su esposa de pasadita por su casa.  Sus 6 hijos nacieron, crecieron y formaron familia.

Hoy la vida nos junta de nuevo.  A su familia la veía de vez en cuando en Jarabacoa.   Su madre aun vive, muy anciana y ya no lo reconoce.

Yo siempre he creído que  a los verdaderos amigos la vida los aparta pero los conserva en un lugar especial, y aunque pasen los años, nos pongamos viejos, siempre seremos los jóvenes aquellos que disfrutábamos plenamente una amistad  desinteresada, de competencia sana.   Hoy soy más joven.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 20\IV\2008

 

 


 

PRIVILEGIO DEL VOTO

Luis H. Arthur S.

Hoy tiene el pueblo dominicano el privilegio de votar en paz y relativa tranquilidad.

Relativa porque a nuestro temperamento ni un juego de pelota es totalmente pacífico.

Hoy se tiene la capacidad de poder hacerlo escogiendo en libertad y conciencia.

Recuerdo que voté dos veces cuando Trujillo. Todos teníamos que hacerlo para conservar nuestro trabajo y derecho de estar en la universidad.

La primera vez fue por el 1956.  Llegue a salón de baile del Club de la Juventud, en la 19 de Marzo con José Gabriel García, donde había una par de mesas, una urna y varias personas.  Entre ellas reconocí a la Sra. Nidia Batlle de Paiewonsky, quien también  me conocía dado que era de Puerto Plata y la había visto un año antes en el Monumento del Cerro en San Cristóbal, en que coincidimos en visitas yo del Politécnico Loyola y ella desde Santo Domingo  y la saludé al cruzarnos y hasta recuerdo que me regaló $3.00, para mí una fortuna.

Doña Nidia con mucho afecto me saludó, pidió mi cédula, la selló “Votó” y me la devolvió y me despidió. Vi cuando echaban mi boleta en la urna.

La segunda vez en 1960 venía de Samaná hacia Puerto Plata y llegando a Matancita, nos paramos.  Ahí había una urna y voté de la misma manera.

 En esos tiempos idos en que ejercíamos un supuesto derecho en una parodia de elecciones, donde no teníamos nada que pensar ni decidir, pues no éramos libres si estábamos vivos.

Hoy la cosa es diferente.  Muchos años han pasado de aquellas reelecciones obligadas que tantos abusos trajeron.   Enfermedad cuya cura costó sangre, muerte, dolor y sacrificio, usando una medicina muy común y económica a base de plomo, pero de uso muy difícil y que debería estar proscrita por aquello del saturnismo.

Podemos y debemos hoy ir a la mesa electoral, pedir nuestra boleta que ya no es sólo de dos candidatos, uno ficticio, sino de un abanico de ellos, y solos, con nuestra conciencia guiando el marcador en nuestra mano, escoger en secreto nuestro candidato, no importa que nos hayan comprometido, o hasta pagado.  Ahí nadie ve, y para más seguridad deberían prohibir, como en España, las cámaras y celulares, para que a nadie le puedan exigir prueba fotográfica de su voto antes de echarlo a la urna.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 15\V\2008

 


 

 GRANERO I

 Luis H. Arthur S.

Cuando veo los documentales dominicales de Taiwán sobre desarrollo agroindustrial y piscicultura, no entiendo como ellos, que en 1950 eran similares a nosotros y quizás más pequeños, hoy nos están dando ayuda de todo tipo, incluidas limosnas económicas millonarias.

En esos documentales se notan unos laboratorios como quirófanos, con equipos, investigadores, fincas modelos y una asistencia al productor en cuanto a plagas, nuevas variedades, a genética, etc. que están totalmente ausentes en este país, donde el que produce tiene necesariamente que hacer sus propias investigaciones si tiene recursos o valerse de los vendedores de agroquímicos y abonos, grupo interesado en su actividad licita de comercio, para que lo orienten,  pues Agricultura ha ido botando agrónomos experimentados y cerrando extensiones agrícolas.

Turismo nos definía como “El Secreto Mejor Guardado”, y en CNN ahora nos anuncian como “República Dominicana: Inagotable”.

La verdad que debemos ser inagotables para aguantar a esta caterva interminable de plagas depredadoras que de cualquier bando nos asolan inmisericordemente, quizás por eso han acabado con las extensiones agrícolas que un día trataban de existir, seguro por intención y con préstamos de organismos internacionales, y entonces van a Roma a hablar bonito, a que todos crean, a confundirse con los verdaderamente preocupados por su país y no por su persona, poder y riqueza.

Y la verdad que sí quisieran, sí hicieran un camino legal simple, fácil y directo, que se cumpla.  Si ayudaran sin politiquería barata, este país podría convertirse en un granero.

Eso ya nos dijeron cuando hicieron los canales en azua, y perforaron pozos, y los usaron sin control hasta acabar con las aguas freáticas dulces y vino la salinización, y los terrenos se degradaron y casi llegaron a ser como los de Jerusalén en el año 70 DC cuando fue destruida, y le echaron sal a la tierra para hacerla maldita y que nunca en ella germinara una simiente.

Aun tenemos posibilidades, pero hay que aclarar el bosque, eliminar o domar intereses particulares por los del bien común, quizás hasta disciplinar varios funcionarios y canarios, para que el pueblo pueda ser autosuficiente y hasta exportar mucho.

Sto. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 6\VI\2008

 

 


 

GRANERO II

 Luis H. Arthur S.

Siempre hay muchas posibilidades de hacer cosas, si se quieren y se saben hacer.   Este gobierno tiene su fuerte en hablar, en hablar bonito, en hablar mentiras, violar la ley, en vender sueños y mientras pinta pajaritos en el aire para dormir a todos, permite hacer tropelía y media.

En Roma, donde fue distinguido con la vicepresidencia como dice Sarah Pérez por ser el máximo representante del neoliberalismo, y dijo cosas bonitas, pues los delegados, en esos ambientes de comilona, boato y turismo, donde se va pero no se quiere discutir la hambruna mundial de los países pobres, se escuchan zonceras tan burlonas y risibles como que el problema alimentario se resuelve produciendo más alimentos.

¿Que  podía nuestro presidente mostrar de este país, de su gobierno, en programas alimentarios, de educación, de bienestar social, de energía y ahorro de combustibles, de energía eléctrica, de honestidad, de seguridad ciudadana, de buen gobierno, de institucionalización, de programas para el desarrollo?

Nada, por supuesto.  Si tenía mucho que mostrar de compra de conciencia con dinero del erario, de permitir que cada departamento haga lo que le dé la gana y vivamos depredando y de escándalo en escándalo.  De cómo se premia a los que ganan tanto, mientras el PNUD y Transparencia Internacional nos muestran cómo es para abajo que vamos, y lo muestra desde hace dos años para acá.   Si podía enseñar cómo se presiona a la ONU para que no publique ese informe por 77 días, y como se politiza y se le pone mordaza al Banco Central para que aguante los suyos por 72 días, porque eran malos y no convenía a la reelección. Hipólito tuvo dos años buenos, y luego vino el desastre.  Este presidente ha hecho lo mismo, sólo que el desastre no ha sido tan obvio hasta la fecha y con esa palabra encarnada que tiene, mantiene dormidas las pocas neuronas de este pueblo.

Cuando aprieten las vacas flacas la culpa será de Noel, Olga, el precio del petróleo la importación de alimentos y lo que venga, menos de este gobierno de escaparate.

Con ya casi US$10,000 millones de deuda externa y aumentando cada día con el petróleo, se dedica desesperadamente a buscar inversión extranjera, mas compromisos, mas presiones, más concesiones onerosas y viles.    ¡Menos país cada día!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 8\VI\2008

 


 

GRANERO III

 Luis H. Arthur S.

Claro, si el Presidente se pone a exhibir sus logros en la tierra de la Mafia, la Cosa Nostra, la Mano Negra, etc., a lo mejor se mete en problemas por celo y competencia desleal.

Cuando los EE.UU. nos ocuparon desde el 1916 al 24, tiempo en que hicieron esos puentes que no se caen, también se ocuparon de hacer estudios de producción de alimentos en el país.

Estudiaron el Municipio de Puerto Plata que para la época producía de todo, y lo prueba el Censo Municipal Agropecuario y Poblacional elaborado por o su secretario, mi tío abuelo José Ma. Pierret Abreu en 1919.

Esos estudios ponían a esa provincia con su Rio Yásica, como proveedor de agua para acueductos y riego, y con una presa para la producción eléctrica, aprovechando lo aprovechable de los 400 mts. de desnivel hasta su desembocadura.

Los terrenos desde Montellano y aledaños, que fueron convertidos en cañaverales para el ingenio del mismo nombre, cerca del 1926, eran un granero, y con balandros y goletas se exportaba a las islas vecinas.  Sosúa era un centro bananero.

Como todo eso cayó en el olvido.  Nadie piensa en desarrollos a largo plazo y este gobierno menos que ninguno.  Sólo en depredar.

Si se retomara con seriedad, con planes quinquenales, cabales, garantizados, donde al campesino y dueño de tierra se le permita y se le asesore para la explotación racional y cuido de los bosques y tierras de esas lomas, que son muy fértiles, y se corrigieran los disparates que se hicieron en el valle de San Juan, donde se quebraron a tantos productores y aun se le deben cerca de 1,000 millones de los años 1970+; y la misma fórmula se aplicara a tantos otros sitios como el valle del Cibao, este país sería un granero. Claro, no con estos funcionarios, ni con estos esquemas de depredación, donde como dije, de cada 10 pesos que deben llegar al campo, sólo llega 1 y los demás se quedan en el camino, en burocracia y corrupción.

La Comisión Nacional del Café, fundada en 1968, tenía pocos Miembros honoríficos y 12 empleados.  Sustituida hace unos 5 años por Codocafé, tiene 700 empleados y los Miembros cobran y mucho, cuando la producción y exportación han disminuidos.  ¡Así se corrompen y desmantelan las instituciones y la producción!

 

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 9\VI\2008

 


 

 LA CIENCIA DESCUBRE

 Luis H. Arthur S.

Muchas veces me he preguntado por qué aquí no hay tantas casas supuestamente embrujadas, con fantasmas y almas en pena y todas esas apariciones del “más allá”, como en Inglaterra,  donde casi todas las mansiones tienen sus fantasmas y aparecidos.

Al criarme en Puerto Plata, desde niño estuve bombardeado con historias espeluznantes de muertos, apariciones, hombres sin cabeza, almas en pena que como sábanas blancas flotan, y aunque he vivido en la Casa del Tapado (Padre Billini y 19 de Marzo), fui a las ruinas del ex convento, actual Panteón Nacional, porque dizque allí sonaban cadenas a la media noche, he vivido en varias otras supuestamente embrujadas y he andado a todas horas por tantos sitios, por calles oscuras y solitarias, cuando la delincuencia no era problema, por playas iluminadas por la luna, y puedo confesar que nunca he visto a un fantasma.  Cuando algo me asusta y se me engrifan los pelos voy a ver qué es y me he encontrado con explicaciones risibles, que si hubiese huido, juraría y perjuraría que vi un fantasma.

El 31 Mayo 2003 un grupo de investigadores del Reino Unido, trabajó con 700 voluntarios que escucharon música algunas mezcladas con una frecuencia baja de sonido suave senoidal de 17 Hz, muy próxima a los 20 Hz, donde normalmente empieza el umbral de captación del oído humano.   El 22% sintió ansiedad, miedo, pena, escalofríos y opresión en el pecho.  Esto sugiere que aunque no sean audibles estas bajas frecuencias pueden causar experiencias inusuales.

La NASA, mediante su reporte Técnico 19770013810 determinó que el globo de los ojos tiene una frecuencia de resonancia de 18 Hz y ya en su entorno comienzan a verse visiones periféricas que al virar la cabeza y buscarlas desaparecen.

El fallecido Vic Tandy, de la Universidad de Conventry, encontró que la frecuencia de 19 Hz es la responsable de muchos de los llamados fantasmas.

En su caso, estando solo trabajando en un laboratorio, comenzó a sentirse muy ansioso y a ver bultos con el rabillo del ojo, que desaparecían  al buscarlos.  Se puso a investigar y un extractor de aire estaba suministrando una frecuencia de 18.98 Hz, más otras circunstancias. La ciencia descubre.  ¡Ya no hay almas del más allá, sino frecuencias del más acá!

 

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 30\VI\2008

 

 REMINISCENCIAS I

 Luis H. Arthur S.

Eran tiempos de planicies económicas, donde la orografía apenas mostraba pocas y pequeñas protuberancias.

Todos vivíamos en un transcurrir rígido de orden y disciplina, que lucía darnos seguridad, estabilidad y ninguna inflación.

Nuestra adolescencia no nos permitía ver más que nuestro entorno y diario vivir. Nuestras mayores preocupaciones eran nuestra cotidianidad, la escuela, las tareas, los amigos.  El disfrutar o el amargo sufrir de una enamorada, que arrancaba versos melosos de un mundo maravilloso e invivible.  De serenatas seguras, cine mexicano lleno de sus costumbres, sus canciones y sus pistolas.  De un machismo extravagante que nos marcaba.  De películas de vaqueros y series de misterio o de terror.  De Superman,  Batman y Buck Rogers, volando mágicamente o con tecnologías futuristas. Del disfrute con los amigos de los juegos, las excursiones, el maroteo abundante, aquel diario llover que mantenía verde esmeralda nuestra ciudad y engalanada nuestra Isabel de Torres,  y ese mar azul, hermoso, canturreante, con bellas playas para nosotros solos, y que únicamente disfrutábamos los meses sin “r”, mayo, junio, julio y agosto, pues había la creencia que los demás meses producían erupciones.

De creernos aventureros, soñar con tesoros escondidos y piratas tuertos, garfio en su mano izquierda y pata de palo.

Niños en ayunas en desfile silencioso hacia el mar a las cinco de la mañana del 29 de Junio,  día de San Pedro y San Pablo, con nuestros deseos pensados que se desvanecerían si hablamos antes de meternos al agua.

El tomar la primera agua lluvia de mayo, para evitar las infecciones intestinales y disentería que la época de copiosos aguaceros traía, y que ahora sabemos que era por el arrastre de pequeños animales muertos y  de excrementos, por rebose de letrinas y otros tipos de agentes patógenos hacia los ríos y el acueducto sin tratamiento bacteriológico.

Agua de acueductos precarios que generalmente no se tomaba, pues teníamos aljibes que recogían las aguas de lluvia, herencias de tiempos pasados, y útil cuando los “revolucionarios” en sus incesantes luchas, sitiaban la ciudad, como sucedió por última vez en 1913 con Bordas Valdez, que para lograr la rendición contaminaban las aguas potables y tantos morían infectados.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 14\IX\2008

 

 

REMINISCENCIAS II

 Luis H. Arthur S.

En esos tiempos de respeto no sólo a la autoridad, sino también a toda persona mayor, que se consideraba con el deber de vigilar nuestra conducta, corregirnos y avisar a nuestros padres.

Nos decían que los maestros eran nuestros segundos padres, y la verdad que la buena voluntad, la moral de aquellos seres nos hizo ser mejores.

Recuerdo los reglazos disciplinarios del Maestro Emilio McKinney, de “Viejo Boy”, de “Malayo”.  La férrea disciplina de Don Carlos Hernández.

Sociedad sin droga, sin maleantes ni secuestradores, con ladronzuelos más asustados que un gato en la cocina, y que huían al menor ruido o bulla.  Ahora, primero nos torturan para que hablemos, nos roban, nos violan y hasta nos matan.

Las retretas de los jueves y domingos, de 8 a 10 de la noche, por la Banda Municipal, desaparecida de nuestros municipios, con quienes se aprendía a solfear y tocar instrumentos.

Habían tantas oportunidades de sana diversión, de sentarse en un banco del parque, en un pilote del muelle, en una playa o en cualquier acantilado donde el mar bravío golpeaba con furia, para soñar, pensar, volar como tantas golondrinas que nos circundaban, como hoja al viento, sentirnos ser héroes o “sufrir” con el corazón roto por algún amor no correspondido o perdido.  ¡Ya nunca más volveríamos a poder levantar la cabeza…! ¡Nuestras vidas habían quedado destruidas para siempre!

Los bellos amaneceres, los increíbles atardeceres, la cotidianidad, más temprano que tarde nos volvían a la vida como si nada hubiese sucedido, pues la intensidad de nuestras emociones, de nuestro vivir, semejaban las bellas, atemorizantes y frecuentes tormentas de rayos y truenos que devenían en paz y sosiego, en calma poética de renovación y nuevos bríos.  Día a día florecíamos en primavera de vida.

Recuerdo una vez sentado en un banco del parque central, con un amigo ya ido, y viendo uno de los 7 carros de la ciudad pasar lento frente a nosotros, escuchar sus palabras: “un día me voy a largar de este pueblo, y volveré en un descapotable con chofer uniformado, yo vestido de chaqué blanco, sentado detrás como magnate, saludando con desdén…”  Eran palabras como levadura de progreso, de sueños y anhelos, siempre inferiores a la felicidad que teníamos.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 15\IX\2008

 

 

REMINISCENCIAS III

 Luis H. Arthur S.

Ese amigo, como tantos, no fortaleció sus alas y nunca emprendió el vuelo, y es que el lugar nativo, la magia de los pueblos pequeños donde uno siempre es alguien, donde tantos alimentan nuestra psiquis, son como imanes que por siempre perviven en nuestros recuerdos más agradables y también son muchas veces anclas para cuando la tormenta golpea las alas del que vuela.  Hemos dejado tanto de nosotros allí, como valija que no cupo.  Como tesoro de pirata enterrado y que sólo nosotros sabemos el lugar, y cuando el momento llega, que llega muchas veces, vamos recuperándolo con ese sentido de propiedad único, de saber que es sólo nuestro y siempre lo será.

Los que de alguna manera no hemos matado nuestro niño interior, y seguimos soñando, sin a veces poder decirlo a nadie, so pena de que se nos rían en la cara, con sueños emotivos que compensan esta irracionalidad estúpida que nos subyuga, esclaviza  y obliga a comportarnos de acuerdo a las convenciones establecidas y a los patrones “normales”, y que cuando niños o adolescentes nada nos importaban.  Vivíamos plenamente.

Nuestro  tesoro morirá con nosotros y nunca nadie podrá encontrarlo, y sólo tendrán atisbos del mío por lo que escribo.  Son nuestras riquezas primarias, nuestro alimento del alma que nos permite llegar hasta el final, y hacerlo con una sonrisa.  Nuestro es el balance de nuestros sueños, angustias, decepciones y realizaciones.

  Otros, incluidos amigos, padre, hermanos, esposa, hijos, nietos, habrán vivido parte material de ellos y pocos la parte espiritual.  Ellos tiene los suyos, que espero que sean ricos, inagotables y que como combustible de cohete interestelar les alcance para completar su vuelo.

Nos fuimos alimentando de ideas sanas, aprendiendo a comportarnos en la sociedad en que vivíamos, y que a esa edad cuestionábamos poco, para luego poder proyectarnos y vivir armónicamente.

A medida que crecíamos los caminos fueron apareciendo y las puertas abriéndose.  Diferentes para cada uno.  Yo fui  caminando y franqueando los míos, y en cada nuevo ambiente había nuevos requerimientos y retos y tuvimos que pasarlo por el cedazo de lo aprendido, de lo inculcado, de nuestros sueños, metas, aspiraciones y limitaciones morales.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 16\IX\2008

 

 

REMINISCENCIA IV

 Luis H. Arthur S.

Donde quiera que fuéramos, en cada nueva etapa, tuvimos nuevos sueños que junto a los primigenios, pero diferenciados, se fueron acumulando.

Los primeros eran tan sanos, tan ausentes de intereses, tan justos, que luego hasta los hemos considerados zonzos e infantiles, y al querer  modificarlos y materializarlos se han convertido hasta en pesadillas.

Recordando con mente de niño esos tiempos y visualizándolos con mente de viejo, el mundo que debimos crear los que así soñábamos, está en discordancia total con el desinterés, la sostenibilidad, la hermandad y consideración hacia nuestros semejantes.   Cuando de nuestros pequeños y desaparecidos pueblos,  surgen monstruos que sólo buscan su bien, pienso que sus sueños quizás no estuvieron bien escondidos y mejor protegidos y fueron en gran cantidad contaminados, como los archivos de un disco duro cuando les cae un virus hecho por envidiosos y personas malas con ansias de dañar, y el resultado es penoso.

He dicho que escribo por ese sentido de culpa que siento, al ver que aquel mundo mágico que recibí y que pude disfrutar, ahora, al tener mis maletas listas para el viaje final, me luce tan decepcionante, que me avergüenzo del resultado final, aunque poco he contribuido a dañarlo, y sólo quiero, sin tiempo para más nada, tratar de que los jóvenes vean y no dejen de soñar…

Algunos quizás lo hagan, pero mayoría está imbuido en sueños de ostentación.  De riqueza rápida a cualquier costo, en sueños de alucinógenos que cambian la realidad.  De parámetros distintos, de moralidad en decadencia, de lealtades en desuso y si acaso momentáneas mientras el dinero alcance.

Estamos acabando con nuestra sociedad, con nuestro hábitat, con nuestro planeta, y a veces ni siquiera tenemos conciencia de nuestra responsabilidad.

Lástima, porque las leyes de la naturaleza no están escritas, pero se cumplen inexorablemente, sin piedad y sin contemplaciones.  Generales e inapelables.

En este loco devenir de los tiempos, donde nadie quiere moderar su frenética carrera al desastre, vienen tiempos muy difíciles, tiempos en que la realidad superará las pesadillas y ya no habrá lugar para rectificar, pedir piedad y perdón.

Por ellos escribo estas líneas locas, de un niño viejo o un viejo niño que aun sueña.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 17\IX\2008

 

 

REMINISCENCIAS V

 Luis H. Arthur S.

En 1969 construí mi casa en Altos de Arroyo Hondo I, y ahí crecieron mis hijos durante los próximos 11 años.  Ese mismo año fundamos el Club de Arroyo Hondo. Viviamos al final de la urbanización, en la calle I, con buenos vecinos que también tenían hijos de la edad de los nuestros que como nosotros batallaban para poder vivir adecuadamente.  Fue un ambiente similar al mío en Puerto Plata.   La calle, donde prácticamente sólo nuestros carros circulaban, las casas del barrio y el club fueron un hábitat hermoso y seguro donde ellos, niñitos entre 2 y 5 años jugando libremente con permiso y vigilados.  En traje de baño se iban solos al club a bañarse en la piscina, de manita por las calles, con toda seguridad, allí había salvavidas responsables.  Se hicieron amigos de los custodias y de los perros policías hermosos y bravos y del General Pilarte, siempre afable con ellos y con todos, que vivía entre la casa y el club.

Nunca sucedió nada desagradable excepto caídas, rodillas peladas, codos heridos, y las bicicletas torcidas.

Mi esposa, convino en hacer el trabajo más trascendente de todos: ser mamá. Era la tía de todos, y la que consolaba, castigaba y regañaba, apoyada, igual a como ella le hicieron en su natal Monterrey, o a mí y a todos en nuestros pueblos de origen.   Éramos como una familia feliz, y lo que me maravilla es que eso fue hasta el 1981 cuando emigré a México.  Hace sólo 27 años. ¡Qué nos ha pasado de allí para acá?  ¿Por qué hemos dejado de ser como éramos?  ¿Por qué hemos querido perder tanto bueno que teníamos y adoptar tanto malo de otros?   ¿Buscábamos la modernidad? ¿Y quién nos dijo que la modernidad no bien dosificada era mejor que lo mucho que entregamos a cambio?

El libertinaje a paso redoblado fue ganando el espacio a la disciplina.  Políticos desaprensivos en organizaciones partidarias mafiosas se ocuparon de promover falsos valores.  Todo desapareció.  Las buenas costumbres, la templanza, la seguridad, la lealtad, los valores y las virtudes.  Pasaron frente a nuestros ojos y hasta seguimos la procesión.  Los peores representantes de la sociedad encontraron ascensor al poder, al enriquecimiento rápido y generalmente ilícito.  De todas partes vinieron, hasta del exterior.  Crecieron los grandes cinturones de miseria y todo fue un caos.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 18\IX\2008

 

 

REMINISCENCIAS VI

 Luis H. Arthur S.

La demagogia nos arropó, y la politiquería nos confundió.  Entramos a la competencia del tener y exhibir. Nuestros hijos fueron deformados por nosotros mismos.  Ya no teníamos suficiente tiempo para dedicarles y el ser madre criadora de ellos se convirtió en afrenta.  Ya el maestro no era un segundo padre, sino un nuevo activista político que perdía el tiempo en politiquería y deformaba más.

Los hijos se criaban sin control, educación hogareña ni disciplina, sin que les dieran lata  a sus padres, algunos por sirvientes, otros por su cuenta.  No había coordinación entre educadores y padres.  No podían castigarlos porque recibían desde una pela de lengua, pérdida del trabajo, hasta una demanda, y las disciplinas de los planteles privados fueron flojas, condescendientes, complacientes, no querían molestar a los que asediaban con constantes pedimentos de dinero, para edificar lo que era de ellos, o para excursiones, kermeses, reinados. No hacían concursos al saber, de aprovechamiento, ni actividades extracurriculares para hacerlos mejores.  Muchos hijos de ricos ni tenían que estudiar.  La educación se hizo cada vez más floja y a los padres no les importaba, ellos creían “cumplir” con pagar las altas cuotas.  La Escuela Hostosiana desapareció. La Pública   un monumento al caos nacional.

La droga llegó y junto al sexo, la falta de disciplina y de control, ha sido una mezcla explosiva que degenera la sociedad.  Hoy buscamos culpables, para librarnos de las nuestras, pero todos somos culpables. Mis hijos, gracias a Dios, tienen valores y aun sueñan.

Salimos de la  dictadura y de un megalómano narcisista y la meta no fue de desarrollo y progreso, de la erradicación de lo malo manteniendo lo bueno, sino de copia y envidia.  Perpetuación en el poder de predestinados, como si en 10 millones sólo uno fuera el capaz reencarnado y aun somos Trujillistas.

El Estado y el Gobierno de los tres poderes se ha convertido en una caricatura de democracia en un teatro de titiriteros, donde todos bailan sólo por dinero y poder, en danzas deformante que nos postergan.  Nos han enseñado las malas artes de no poder soñar, de no tener seguridad ni en nuestra casa, de vivir con miedo y estresados y no tener hermandad ni aprecio por vecinos y a que sólo nos unan intereses, abulia  y egoísmo.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 19\IX\2008

 

 

REMINISCENCIAS VII

 Luis H. Arthur S.

La liberación de la mujer llegó.  Ya no tenían que estar en la casa haciendo oficios hogareños.  Colmaron las universidades hasta ser mayorías y tuvieron las oportunidades deseadas, lo malo fue que desdeñaron su principal y trascendente papel en la vida, donde nadie puede reemplazarlas, el ser madres, y no me refiero a parir hijos y ya, sino aquel que ha hecho de la humanidad seres sociables, tratables, armoniosos, responsables y respetables: Educación hogareña.

La crianza de los hijos ha llegado al punto mínimo.  Hoy las madres están muy ocupadas en su trabajo, en el salón, en viajes y otras actividades sociales, para saber con quién se juntan sus hijos, qué piensan sus amiguitos, de quiénes son hijos, cómo viven esos padres, de qué viven y cómo compraron su casa y la villa en Romana, o Jarabacoa.   Cómo cuidan a sus hijos, qué les permiten y qué no.  Luego, como resultado de esa crianza desorientada, viene la tasa de divorcios arriba del 50%, los embarazos desde los 10 y 11 años, consecuencia también de la ropa que le dejan ponerse y la música que les permiten oír y bailar y la libertad sin control que tienen.

Esa es nuestra sociedad actual, copia de la de EE.UU., donde los hijos y padres cada día se tratan menos, se responsabilizan menos y terminan sus vidas en instituciones de reposo, solos, abandonados, incomprendidos y a veces maltratados.

No sé qué dirán estos padres cuando les toque ese destino, que como ejemplo han dado a sus hijos de no sacrificios, han limitado sus lazos familiares al mínimo y quizás no quieran afrontar las consecuencias que tarde o temprano llegarán.

Algunos les han dado dinero de sobra y ya no les preguntan de dónde viene bienestar que muestran.  Conmigo y en mi tiempo fue peor, y a mis hijos cuando le veíamos con algo que no le habíamos dado, tenían que hablar “inglés” para justificarlo, y hablo de cositas pequeñas e insignificantes.  Si decían se lo había regalado su tía la llamábamos para comprobarlo. 

Los niños, como material amorfo y manipulador, necesitan ser moldeados, y sus padres son sus mejores maestros por ser quienes lo trajeron al mundo y más los quieren.  Solos, o amoldados por la sirvienta, el conserje, el chofer, los amigos, pueden convertirse en malos productos, en orfebrería barata.

Eso está sucediendo.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 21\IX\2008

 

 

REMINISCENCIAS VIII

 Luis H. Arthur S.

Dicen que siempre los viejos ven en lo nuevo perdición y peligro, y creen que sus tiempos fueron los mejores.

Sin que esto sea mentira necesariamente, siempre habrá críticos ante el comportamiento que no guarde la moralidad y la ética que a uno le inculcaron y que trató o no de inculcar.

Sin ánimo de ser un viejo retrogrado, detenido en su tiempo, sí tengo la percepción que aquellos fueron más sanos, tranquilos, sin vicios, con más anhelos y hasta con más posibilidades.

Ahora hay que ser muy valiente hasta para casarse, pues la formación de un hogar, responsabilidad compartida en partes iguales por ambos cónyuges, hoy no está clara.   La gente se une para gozar, para disfrutar, muchos no tiene el concepto de la familia, de la entrega, de la lucha compartida, de los anhelos futuros y de la alegría de cada paso dado, del amor cierto, distinto al deseo, al interés, y el tiempo hace de ese hogar un infierno de seres que se aborrecen, pagando los hijos inocentes que su placer trajo al mundo.

Aun viejo, sueño, recuerdo, cruzo las dimensiones sin estar sujeto a las leyes de la física, quizás como costumbre o como escape a esta realidad social que tantos viven y padecen.

Mis reminiscencias son un testimonio de este soñar, de este recordar mi pueblito, Puerto Plata, similar a los pueblos de tantos otros en cualquier parte, pero ese es el mío, que se quedó dormido allá en el 1953 cuando salí para cada vez volver menos, pero que pervive y despierta en mis recuerdos, vibrante y real, donde la felicidad era plena, ajena a las necesidades materiales que fueron muchas, aunque entonces creíamos lo contrario.

Los seres sencillos sentimos siempre una atracción, un amor y un calor hacia el sitio en que nacimos y nos criamos.  Hacia las costumbres que recibimos, las personas con quien compartimos, de quien aprendimos y que nos han hecho ser mejores.

Las he compartido con todos Uds., cargadas se emociones y sentimientos, pues son parte de mis ser, tal vez para hacerles recordar a tantos que ellos también dejaron su tesoro enterrado en alguna parte y que al revisar su contenido, quizás esbocen una sonrisa y tengan momentos de alegría y felicidad y se acerquen a su yo de antaño esperando que no haya una dicotomía entre lo anhelado, lo soñado y lo vivido.

¡Y la vida continúa…!

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 22\IX\2008

 

 

MI PUERTO PLATA I

 Luis H. Arthur S.

Ningún pueblo siempre es el mismo, no es único que mágicamente existe en la mente de todo el que lo recuerda, y para cada uno es distinto.  Cada pueblo son muchos pueblos.  Cambiantes, mutantes, distintamente percibidos.  Según la época en que lo conociste, el medio en que te moviste, las personas que conociste y trataste, los paisajes que disfrutaste, las calles que caminaste, los sonidos, olores y sabores, guardas un recuerdo que no necesariamente coincide con los recuerdos que otros atesoran.

Mi Puerto Plata, aquel pueblito que dejé en 1953, a donde luego volvía cada vez menos hasta que me ganó la ausencia, no es el mismo que ahora veo.  El mar que llegaba hasta la calle La Marina, donde se caminaba por una calzada de tablitas abierta con el mar batiente a los pies.  El silbato y el sonido de las locomotoras y sus vagones, el de los barcos al entrar y salir del puerto, el golpeteo de las carretas, los mulos y las maldiciones de los carreteros, el repicar de las campanas de la iglesia mayor, el rodar de los coches y sus caballos y el tronar de los fuetes, las campanadas del vigía anunciando barco a la vista, el faro con sus luz intermitente, el olor a yodo de la suave brisa marina y el perenne cantar del mar más claro en las noches, siempre tranquilas, estrelladas y silenciosas.  La lluvia abundante. La verde montaña sin desgarraduras, el sabor de las aguas del violón y el violoncito.   Las empanadas, los pastelitos, los dulces de coco, los platos de harina ante la pobreza colectiva.  Los locrios de gallina que saboreábamos los domingos, los huevos de verdad de gallinas de patio.

El salobre del agua de mar que a veces nos hacía burbuja en la garganta y no nos permitía respirar, el calor de la arena al mediodía, el sonido de los remos al pasear en yola o el ritmo necesario al mover un bote con uno sólo remo trasero.

Los amigos, niños o adolescentes, que se hicieron viejos y quedan cada vez menos.

Los bailes del Club de Comercio, La Fe y luego el Tennis Club.  Los juegos de volibol, basquetbol en el Deportivo de Viejo Boy y Malayo.  La banda de música de Manolito Plá, la escuela de pintura de Rafaelito Arzeno, las Farmacias de Zafra, los Plá, Luis José Dubús, Don Heriberto Herrera y la Pilón, aquellos frascos lucidos en estantes con especias, las balanzas.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 1\II\2009

 

 

MI PUERTO PLATA II

 Luis H. Arthur S.

Ese olor a mar, a ron, a cacao, a copra secándose al sol, a madera aserrada, y el canto de tantas aves, ciguas carpinteros, ruiseñores…

El reloj dando la hora, la media hora y los cuartos.  El sonido musical de los pianos caseros.  El maroteo por donde quiera, las grosellas del patio de Pablo el cochero, los nísperos de Don Bubul, los cajuilitos de las Pierret, los mangos de todas partes, las parchas, cocos, cerezas y ciruelas, los caimitos y las uvas de playa del patio de mi abuela y tías, forman mi Puerto Plata, la actual, no le llega ni a los tobillos.  Esa es mía y sólo vive en mí y no es igual a la de nadie más, a lo más similar.

Mientras el país era sometido a control férreo y falta de libertad, yo la tenía toda.  No había miedo en ir a ninguna parte, subir a Isabel de Torres, ir a tantas playas, marotear, conocer, dar serenatas, nadie nos hacía daño, no nos secuestraban ni nos violaban, la seguridad era plena y completa, y la disfrutábamos.

Subía a la Sabana, por San Marcos y la cuesta de la cremallera, iba  a la recta de Mr. Hans, a aquellos palmares interminables que hoy es Playa Dorada, seguía a Boca Nueva, Montellano, y hasta nos aventurábamos a Sosua y la cuesta de Colula.

Siempre recuerdo los atardeceres hermosos que teñían de oro el cielo.  Y las imponentes tormentas de rayos y truenos.

Y a tantos vecinos que ya se han ido aunque al caminar ahora por las calles de antaño voy recordando a cada uno de ellos, como si aun existieran, como si aun fueran parte del Puerto Plata de hoy, pero no, sólo viven en mi Puerto Plata, donde habitarán mientras yo viva y tenga recuerdos.

Los pueblos mutan, casas desaparecen, nuevas la sustituyen; arboles son talados; mangales, cocales y sitios de jugar, son ocupados hoy por edificios y urbanizaciones.  Hay nuevos desarrollos y la ciudad se expande. Los ríos que me parecían caudalosos, hoy son hilos sucios de agua llenos de basura.  Hasta las Carolinas del Parque Central fueron vilmente asesinadas.

El Puerto Plata de hoy es tan distinto a mi Puerto Plata, pero es el pueblo de tantos que un día lo recordarán e idealizaran como yo lo hago ahora con aquel pueblo que se ha ido, y será para ellos como un ancla en sus vidas, y al igual que yo, sentirán que esa ancla les ofrece seguridad emocional en este vida tan llena de avatares.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 2\II\2009

 

 

FIESTA DE AMOR

 Luis H. Arthur S.

Puertoplateños que un día batieron su alas extendidas y volaron, unos lejos y otros no tanto.  Que tuvieron el valor de ir en busca de nuevos mundos, de nuevas oportunidades.  Que los que quedaron admiraban y hasta envidaban por haber tenido el valor que ellos no tuvieron.  Quizás en algún caso desdeñado por aquellos, pues se quedaron en “el hoyo”, y no lograron mundo y progreso.

Hoy como tantas veces antes, se repite el regreso de la nostalgia. Regresan uno a uno como las golondrinas de Capistrano, buscan el nido caliente que un día dejaron, a los familiares y a los amigos que el cariño y el afecto de los nuevos nunca pudo suplantar.  Los que quedaron quizás un día les envidiaron, quizás se deprimieron por su pasividad, y fueron sorprendidos porque el progreso vino a ellos.  Las cosas cambiaron, las oportunidades se multiplicaron y al pasar el balance de sus vidas, quizás progresaron más que los que se fueron y sin lugar a dudas, fueron más felices.

Al regresar unos, porque otros, la mayoría, nunca lo hará, no por falta de anhelos, sino por realidades familiares en suelo acogedor, o porque ya partieron hacia el sitio de nunca más.

Los pocos que han regresado, no encontraron el nido caliente, los viejos troncos ya no están, tampoco muchos amigos, el pueblo no es el mismo, y como ya se alinean en la fila del adiós, han tenido un idea nueva, extraña, justa, de rendirles un homenaje a los amigos que se quedaron, que siguieron manteniendo el nido algo tibio, para que ellos al regresar no sean extraños, simples desconocidos para todos en su propia tierra, aunque si lo sean para la gran mayoría.  Pero esos no importan.  Los que si importan y mucho, son los que aun les reconocen y les brindan afecto y cariño, pues para ambos es una forma de tratar de reunir las partes que quedan del todo de su vida afectiva en figuras caleidoscópicas de extraordinaria belleza.

Los que quedaron y los que regresan son partes del mismo ser espiritual, del alma de cada pueblo, donde hay fiesta cuando regresa el hijo pródigo.

Será una fiesta, la fiesta del recuerdo, donde el tiempo retrocederá, en un paréntesis de emociones nostálgicas que cargará las baterías de todos, para ser más felices.

Será una fiesta muy linda y llena de amor y recuerdos.

S. Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 3\II\2009